Más allá del penal que culminó en el tanto del campeón del mundo, hubo otra acción que también lo tuvo como protagonista al joven zaguero.
El Superclásico tuvo pocas emociones, pero muy intensas en tan solo 45 minutos: durante buena parte del período, tanto River como Boca exhibieron sus armas, pero prácticamente no generaron oportunidades de riesgo. Recién sobre el cierre de la etapa, Maxi Salas probó con un bombazo que pasó cerquita del palo; y antes del pitazo del neuquino Darío Herrera se produjo una de las grandes polémicas del compromiso.
Miguel Merentiel quedó cómodo dentro del área y ensayó un remate poco ortodoxo que pegó claramente en la mano de Lautaro Rivero dentro del área. Si bien la acción era bastante visible, el árbitro la revisó en el VAR y recién ahí sancionó la pena máxima, lo que le valió las quejas de prácticamente todo el plantel xeneize. De hecho, uno de los más efusivos fue Leandro Paredes, quien le consultó airadamente sobre la tardanza en la toma de decisión.
Por supuesto, el 5 suele ser infalible desde los doce pasos. Y con una definición contundente, estampó el 1-0 en un pleito que era parejo. Sin embargo, su reacción luego de sellar su tanto fue la que hizo enojar a los hinchas del Millonario: se llevó las manos a la oreja y, emulando a Juan Román Riquelme -presente en el palco como presidente del elenco azul y oro-, hizo el famoso Topo Gigio. Lógicamente, estuvo dirigido a una de las tribunas donde había una numerosa parcialidad de La Banda, pero no se ganó la tarjeta amarilla por la provocación.
Mucho antes, a los 20 minutos, los dos protagonistas de la jugada que culminó en el remate desde los once metros volvieron a participar de una secuencia muy parecida. Ocurre que el delantero uruguayo, siempre intenso y aguerrido, lanzó un centro rasante que golpeó en el brazo del ex convocado por Lionel Scaloni a la Selección Argentina, quien se estaba cayendo al suelo. Sin embargo, el juez, si bien notó el impacto del balón en el brazo del zaguero, decidió no cobrar nada debido a que se trataba de la de apoyo.