La tanda es la bestia negra del Bicho: el año pasado había perdido la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia por esa vía y también quedó out de la Libertadores 2026.
Belgrano de Córdoba vivió una noche de ribetes épicos en el estadio Diego Armando Maradona de La Paternal, al sellar su clasificación a la gran final del Torneo Apertura. El Pirata comenzó sufriendo un auténtico baile futbolístico por parte de Argentinos Juniors durante los primeros quince minutos del compromiso, recibiendo un tempranero gol por obra del juvenil Facundo Jainikoski.
Sin embargo, cuando el telón del partido ya se bajaba y la eliminación parecía un hecho consumado, apareció el delantero Nicolás "Uvita" Fernández a un minuto del cierre definitivo para meter un latigazo agónico de media vuelta y estampar el 1 a 1 reglamentario. El arquero uruguayo Thiago Cardozo se vistió de superhéroe indiscutido para el elenco de La Docta al sostener el empate de milagro durante el desarrollo del tiempo suplementario.
El guardameta charrúa desactivó con un manotazo magistral un potente remate a quemarropa de Gastón Verón en la última jugada del alargue, estirando la definición de la llave hacia los doce pasos. En la tanda decisiva, el golero se agigantó por completo al detener los remates clave del conjunto local, permitiendo que el delantero Ramiro Hernandes ejecutara con absoluta frialdad el penal definitivo que decretó el 4 a 3 definitivo.
La histórica clasificación del Celeste significó la contracara absoluta para la realidad del Bicho, una institución que parece atrapada en un estigma psicológico desde el punto del penal. Con este nuevo traspié ante su gente, el Tifón de Boyacá profundizó su severa crisis de efectividad al hilvanar su séptima derrota consecutiva en definiciones por esta vía.
La dramática seguidilla negra para los de La Paternal comenzó en las semifinales de 2024 ante Vélez, y sumó caídas traumáticas frente a Huracán, San Lorenzo, Independiente Rivadavia en la final de Copa Argentina, Midland y Barcelona de Ecuador. La última de ellas, más allá de la instancia decisiva ante la Lepra, le había impedido seguir en camino en la Copa Libertadores.
De esta manera inolvidable, el conjunto conducido técnicamente por el experimentado Ricardo Zielinski disputará la primera final de carácter doméstico en sus 121 años de historia. El destino deportivo le deparó de yapa un cruce cargado de morbo y mística futbolística, dado que el rival a vencer para alzar la corona nacional será River.
Se tratará de un reencuentro sumamente especial para los hinchas del Pirata, rememorando de forma inmediata aquella mítica promoción del año 2011 donde el cuadro cordobés decretó el histórico descenso del Millonario en el Monumental. La gran definición del certamen local se trasladará al territorio de la provincia de Córdoba, transformando a la provincia en el escenario ideal para una fiesta que promete ser multitudinaria. Argentinos, mientras tanto, sigue sufriendo una plusmarca que no tiene fin.