Un auto embistió a una multitud que celebraba en Cabo San Lucas y dejó al menos 17 heridos. En Apatzingán, la policía disparó al aire para dispersar hinchas.
Los festejos por la clasificación de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 terminaron de la peor manera. En Cabo San Lucas, un auto arrolló a una multitud que celebraba. Por otra parte, en Apatzingán, la policía disparó al aire para dispersar a hinchas.
Todo ocurrió la noche del miércoles, después de que México venciera 3-0 a República Checa y cerrara la fase de grupos con puntaje ideal. La euforia se trasladó a las calles de varias ciudades, pero en dos casos derivó en escenas de violencia y pánico.
El episodio más grave se vivió en Cabo San Lucas, Baja California Sur. Según reportes oficiales, un automovilista —presuntamente en estado de ebriedad— quedó rodeado por una multitud sobre el bulevar Lázaro Cárdenas y, al intentar avanzar, embistió a decenas de personas.
De acuerdo con el secretario general del Ayuntamiento de Los Cabos, Alberto Rentería Santana, el atropellamiento dejó al menos 17 heridos, uno de ellos en grave estado. Las víctimas fueron derivadas a hospitales de la zona; el IMSS reportó la atención de diez pacientes.
Videos difundidos en redes mostraron cómo algunos aficionados rodearon y golpearon el vehículo antes de que el conductor acelerara de golpe. El auto terminó impactando contra estructuras metálicas del camellón central de la avenida.
El conductor, que también resultó herido tras ser agredido por la multitud, fue asegurado en el lugar y trasladado bajo custodia. Quedó a disposición de la autoridad ministerial, que definirá su situación jurídica. Su identidad no fue revelada.
La Federación Mexicana de Futbol lamentó lo ocurrido a través de un comunicado y expresó su solidaridad con las personas afectadas y sus familias. El organismo confió en que las autoridades esclarezcan los hechos y determinen responsabilidades.
El segundo incidente se registró en Apatzingán, Michoacán. Allí, un grupo de hinchas comenzó a sacudir una patrulla de la Policía Municipal en plena celebración, sobre la avenida Constitución de 1814.
Ante la situación, uno de los efectivos sacó su arma y realizó varios disparos al aire para dispersar a la gente. Las detonaciones provocaron corridas y temor entre comerciantes y vecinos, que en un primer momento temieron un ataque armado.
En este caso no se reportaron heridos ni daños materiales. El Ayuntamiento de Apatzingán informó que inició una investigación para determinar si el uso de armas de fuego por parte de los agentes estuvo justificado.
Los dos hechos opacaron una jornada histórica para el "Tricolor", que avanzó a los dieciseisavos de final del torneo que se juega en Estados Unidos, México y Canadá.
Las imágenes de ambos incidentes se viralizaron y reavivaron el debate sobre los riesgos de las celebraciones masivas. Especialistas ya habían advertido sobre la mezcla de multitudes, alcohol y vía pública durante el Mundial.