El delantero del Santos oficializó su decisión tras formar parte del plantel en la última Copa del Mundo en Estados Unidos.
Neymar bajó el telón de su ciclo en la selección de Brasil. Fue este miércoles, después de la victoria de Santos por 4 a 2 sobre Universidad Central de Venezuela en la Vila Belmiro, por la Copa Sudamericana, donde el delantero aprovechó la zona mixta para hacer oficial lo que ya se venía rumoreando: su etapa con la camiseta canarinha quedó en el pasado.
"Mi momento en la Selección ya pasó. Hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, pero ahora no quiero más", soltó el atacante, con la voz todavía caliente por el triunfo copero. Si bien ya había dejado entrever su adiós tras la eliminación en octavos del Mundial 2026 ante Noruega (2 a 1), esta vez no dejó lugar a dudas: no habrá marcha atrás ni piensa estar en el proceso que llevará a Brasil al Mundial 2030.
Y así, con esa declaración tan cruda como sincera, Neymar cierra una historia gigante con la Verdeamarela. Números mediante, se va como el máximo artillero histórico de Brasil: 80 gritos y 58 pases-gol en 130 partidos. Además, se sube al segundo escalón de los jugadores con más presencias, apenas por detrás del mítico Cafú.
Su debut en la mayor fue el 10 de agosto de 2010, con apenas 18 años, y ya en esa noche ante Estados Unidos marcó su primer tanto en la goleada 2 a 0. Desde entonces, el "10" brilló —y también sufrió— en cuatro citas mundialistas: la de casa en 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y la última en 2026.
El palmarés internacional del crack, sin embargo, tiene un sabor agridulce. Con la absoluta, su único trofeo fue la Copa Confederaciones 2013, certamen en el que fue elegido el mejor jugador del torneo. La medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016 llegó, pero con el combinado olímpico, no con la mayor.
Lo que siempre se le negó fue la gloria máxima: ni el Mundial ni la Copa América pudieron festejarse. Su mejor chance fue en 2014, cuando Brasil llegó a semifinales, pero una fractura de vértebra ante Colombia lo dejó afuera y tuvo que ver desde afuera el histórico 7 a 1 ante Alemania que todavía duele en cada rincón del país.
Después de estar casi tres años sin pisar la Canarinha por culpa de las lesiones, Neymar volvió para el Mundial 2026 de la mano de Carlo Ancelotti. Su último baile fue justamente contra Noruega, donde anotó de penal su gol 80 y último con la celeste y blanca.
Ahora, a sus 34 años, el delantero tiene contrato con Santos hasta diciembre de 2026 y seguirá vistiendo la camiseta del Peixe, aunque todavía no definió si se quedará más allá de esa fecha o si buscará nuevos horizontes. Lo cierto es que, con su adiós a la selección, Neymar cierra un capítulo eterno en el fútbol brasileño y deja una huella imborrable, aunque con el sabor de lo que pudo haber sido y no fue.