Los equipos de de Brasil convirtieron la final del campeonato estadual en un combate cuando el partido llegaba a su fin.
Cruzeiro y Atletico Mineiro de Brasil convirtieron la final del campeonato estadual en una fuerte pelea entre los jugadores luego de una jugada en el cierre del encuentro que decantó en una trifulca que tuvo trompadas, patadas y corridas.
Todo inició cuando el partido tenía un resultado negativo para el equipo de Eduardo Domínguez que estaba cayendo por la mínima en el encuentro final del torneo. Faltaba un minuto en el momento en el que Everson, arquero del Galo, contuvo un remate con un rebote corto que generó la rápida llegada del mediocampista Christian que fue con todo con la intención de meter el balón pero terminó impactando en el arquero.
Esa jugada, que parecía una más del partido, decantó en una batalla campal con jugadores que intercambiaron hasta golpes de puño.
Uno de los más afectados fue Lucas Villaba quien recibió una durísima piña por la espalda del brasileño Hulk. Lejos de frenarse y mantener la calma adentro de la cancha, la tensión escaló y tuvieron que entrar protagonistas de afuera del campo de juego para calmar la situación.
Producto del enfrentamiento entre los jugadores, el árbitro del encuentro decidió expulsar a 23 personas siendo el partido con más expulsiones en la historia del fútbol brasileño, en una categoría donde el record Guiness es argentino: es que Claypole y Victoriano Arenas quedaron en la historia tras un encuentro donde tuvieron 36 expulsiones. Finalmente, Cruzeiro se quedó con la victoria y el título en el partido que terminó como una guerra.
El futbolista Gustavo Marques recibió una dura sanción en Brasil por decir que “no debían poner a una mujer a arbitrar”. El defensor brasileño de Red Bull Bragantino, quien apuntó contra Daiane Muniz luego de un partido por el torneo paulista, recibió 12 partidos de suspensión por sus comentarios misóginos.
La resolución fue comunicada por el organismo disciplinario del fútbol paulista, que además le impuso al jugador una multa de 30.000 reales brasileños, equivalente a unos 5.700 dólares.
Las polémicas declaraciones fueron realizadas tras el encuentro de cuartos de final del campeonato paulista entre Red Bull Bragantino y San Pablo, el pasado 21 de febrero, partido en el que el equipo de Marques perdió 2-1 y quedó eliminado del torneo.
Luego de ese cruce, Marques cuestionó públicamente el arbitraje durante una entrevista televisiva. “Era nuestro sueño llegar a la semifinal o incluso a la final, pero ella arruinó nuestro partido", disparó el futbolista de 24 años.
"Creo que la federación de fútbol del estado de San Pablo tiene que mirar partidos de esta importancia y no dárselos a una mujer. No sirve de nada que juguemos contra San Pablo, Palmeiras, Corinthians, y pongan a una mujer a arbitrar un partido de esta importancia”, completó.
El caso llegó hasta el Tribunal de Justicia Deportiva del Estado de San Pablo, que inició un proceso disciplinario y resolvió aplicar la suspensión y la multa.
La decisión se fundamentó en los artículos 243-F y 243-G del Código Brasileño de Justicia Deportiva, que contemplan sanciones por ofensas al honor y actos considerados discriminatorios dentro del ámbito deportivo.
La árbitra Daiane Muniz fue cuestionada por el futbolista de Red Bull Bragantino luego de un partido por el torneo paulista.
La suspensión de 12 partidos se aplicará en todas las competiciones organizadas por la federación de fútbol del estado de San Pablo, lo que implica que Marques no podrá disputar encuentros de torneos estaduales organizados por esa entidad durante ese período.
El castigo, sin embargo, no impide que el futbolista participe en competencias de nivel nacional, porque no se extiende a torneos organizados por la Confederación Brasileña de Fútbol, como la Liga brasileña o la Copa de Brasil.
Después de la controversia generada por sus declaraciones, Gustavo Marques publicó un mensaje de disculpas en sus redes sociales y explicó que había hablado con la árbitra involucrada.
“Estaba nervioso y realmente frustrado con mi equipo y dije cosas que no debería haber dicho", expresó el defensor. " Esto no justifica mi actitud y pido disculpas a todas las mujeres y especialmente a Daiane, lo que he hecho personalmente en el estadio”, aseguró.
En el mismo mensaje añadió: “Reconozco mi error y la poco feliz de mi declaración. Estoy muy triste y lo siento desde el fondo de mi corazón”.
“Espero salir de este episodio como una mejor persona. Prometo aprender de este error”, completó.
El club Red Bull Bragantino también adoptó medidas internas. Dijo que “impondrá al jugador una multa del 50% de sus ingresos totales como consecuencia de las declaraciones sexistas que realizó contra la árbitra Daiane Muniz tras el partido contra el San Pablo”.
Además, informó que “no será convocado para el partido contra el Athletico-PR del miércoles”.
La institución detalló, en paralelo, el destino del dinero recaudado por la sanción económica. “El dinero de la multa será donado a la ONG Rendar, que atiende a mujeres vulnerables en la región de Bragantina”, precisó.
En el mismo comunicado, el club informó que mantiene contactos con organizaciones locales para ampliar iniciativas vinculadas a programas sociales.
“Red Bull Bragantino está en conversaciones con la propia ONG y con otras instituciones de Bragança Paulista para que las medidas sociales y educativas, que ya se realizan durante todo el año, puedan intensificarse y difundirse dentro del club y en nuestra sociedad”, completó la institución paulista.