El accidente se produjo en Puisseguin, unos 40 kilómetros al este de Burdeos, y dejó además ocho heridos. Entre las víctimas mortales están el conductor del camión y su hijo de tres años. De los heridos, dos sufrieron quemaduras, dos traumas encefálicos y cuatro sólo lesiones leves.
El accidente es el peor en Europa en más de diez años y el más grave en Francia desde 1982.
De acuerdo con el fiscal de Libourne, Christoph Auger, los muertos podrían ser 44 porque no está claro si el número de pasajeros registrados coincide con los que iban en el colectivo.
El ómnibus había partido a primera hora con un grupo de jubilados que iba a la pequeña localidad de Arzacq-Arraziguet al pie de los Pirineos. Salieron de Petit-Palais, al noreste de Burdeos, y chocaron con el camión a las 7:30.
Las primeras versiones, según las cuales el camión causó el trágico accidente, fueron rechazadas por la Gendarmería, que dijo que la causa y el accidente en sí estaban siendo investigados. El coronel Ghislain Réty indicó en conferencia de prensa que también se estaba investigando por qué los dos vehículos se prendieron fuego.
Réty dijo que la investigación de los cadáveres es prioritaria y que podría llevar varias semanas. La intención es devolver los cuerpos a los familiares lo antes posible.