El "kiosco" estaba montado adentro de un domicilio particular. La Policía detuvo a un hombre y una mujer que fueron liberados en cuestión de horas. "El juzgado dispuso los trámites de rigor y que fueran puestos en libertad para volver a la vivienda en donde viven, que al no ser un comercio legal no pudo ser clausurado o restringido", explicó el comisario.
Caro admitió que "son cada vez más estos lugares en donde se produce la venta y nuestro trabajo consiste en ir desarticulándolos poco a poco", al tiempo que aclaró que "la jefatura de la Policía ha notado el crecimiento del narcotráfico en la región en todos los aspectos y nos viene dando los recursos necesarios para afrontar de la mejor manera esta lucha".