Buenos aires. Un hombre fue asesinado y descuartizado en la localidad de Colón, en el norte de la provincia de Buenos Aires. Por el crimen detuvieron a su esposa, quien fue denunciada por su hermano. La víctima fue identificada como José Luis Arenas (60 años). Su cuerpo fue hallado el sábado a la mañana en una casa ubicada en la calle 11 entre 50 y 51, en la localidad ubicada a 50 kilómetros de Pergamino y a siete del límite con la provincia de Santa Fe.
Según informaron voceros policiales a Télam, un hombre identificado como Néstor Secreto (69) se presentó en la comisaría local para denunciar a su hermana, quien había ido a su casa a pedirle ayuda para deshacerse del cadáver de su esposo. El hermano de la mujer quedó estupefacto y sorprendido, y aunque descreía en parte de los dichos de su hermana, unas tres horas después se presentó en la comisaría local para informar a la Policía lo que le había dicho ella.
Cuando la Policía llegó al lugar encontró allí a la mujer, quien rápidamente confesó el crimen. Fue trasladada a la seccional mientras que la casa quedó perimetrada a la espera del arribo de personal de Policía Científica y del fiscal interviniente.
Los peritos hallaron el cadáver de Arenas en un galpón ubicado en el fondo del terreno, tapado con la lona de una pileta. El cuerpo estaba boca abajo y descuartizado, ya que le faltaban los miembros inferiores a la altura de la rodilla, y el brazo derecho desde el codo. Además, presentaba un orificio de entrada en el maxilar derecho.
Intervino en la causa el fiscal Ignacio Uthurry, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 Descentralizada de Colón, perteneciente al Departamento Judicial Pergamino, que ordenó de inmediato la detención de la sospechosa, identificada como Mafalda Beatriz Secreto (62).
En el lugar del crimen trabajó personal de la Policía Científica, que tras los primeros peritajes afirmaron que la data de muerte de la víctima sería de unas 48 horas. En la vivienda también fueron secuestrados dos revólveres calibre .38; uno con seis cartuchos y dos vainas servidas, y el otro con cuatro cartuchos y dos faltantes; por lo que las armas de fuego -serían del hombre- iban a ser peritadas para establecer si con una de ellas le dispararon a la víctima.
La autopsia en el cuerpo de Arenas reveló que el hombre agonizó por lo menos 12 horas, por lo que los investigadores creen que el fallecimiento se produjo entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. Los cortes fueron realizados post mortem. Los investigadores también descubrieron que la mujer había comprado una amoladora en una ferretería y que le comentó a un vecino que debía cortar madera, aunque en la vivienda no se hallaron vestigios de algún tipo de trabajo realizado con dicha herramienta, que además no fue hallada. Tampoco fueron encontradas las extremidades faltantes del cadáver de Arenas, se sospechan que fueron incineradas.Hoy indagarán a Secreto, a quien se le imputó el delito de homicidio calificado por el vínculo.
Una convivencia reciente y conflictiva
Mafalda Beatriz Secreto estaba divorciada y a principios de 2018 había comenzado a convivir con Arenas. Según los testimonios de vecinos, existían situaciones violentas y amenazas del hombre a la mujer, a la que incluso llegaron a ver golpeada cuando salía a hacer las compras. Por este motivo, la imputada había realizado una exposición en la comisaría de la mujer, que dio intervención al Juzgado de Paz, y en la que ella solicitó una prohibición de acercamiento, pero finalmente Arenas -que había abandonado el hogar- volvió a la casa y se desestimó ese pedido.