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El hecho ocurrió en Milán, Italia, cuando Davide Fontana, de 43 años, mantuvo la cámara de su teléfono grabando mientras golpeaba a la víctima Carol Maltesi, de 26 años, con un martillo mientras estaba desnuda y atada a un poste de striptease con una bolsa en la cabeza antes de degollarla.
Fontana y Maltesi se conocieron en octubre de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia ya que vivían en el mismo edificio. “Trabajaba en un banco, pero me encanta la fotografía. La conocí a través de Instagram y le hice unas fotos en ropa interior. Vivía en Milán con mi mujer, luego decidí dejarla porque empecé a mantener relaciones con Carol. Manteníamos una relación abierta. Vendía películas porno y fotos en Onlyfans”, manifestó Fontana ante la policía.
En su declaración a la Policía, Fontana dijo a los sorprendidos agentes que esperó un día antes de intentar quemar la cara para disfrazar su identidad y luego comprar una sierra para desmembrar su cuerpo en 15 trozos. El asesino agregó que también compró un congelador en Amazon y guardó el cuerpo en cuatro bolsas de basura en su casa antes de tirarlo en una montaña.
Los restos de Carol, que se dedicó a la pornografía durante la pandemia para mantener a su hijo de seis años, fueron encontrados a principios de este mes por un transeúnte en Borno, cerca de Brescia, que se sorprendió al encontrar los restos del cuerpo en una bolsa.
La mujer fue identificada después de que la policía revelara detalles de sus distintivos tatuajes y fuera reconocida por personas que habían visto su trabajo para adultos en Only Fans.
La víctima fue vista por última vez en enero, pero Fontana siguió utilizando su teléfono y enviando mensajes para dar la impresión de que seguía viva, incluso pagando el alquiler del piso en el que vivía junto a él en Rescaldina, cerca de Milán.
Las cámaras ANPR (reconocen las patentes de los autos en los peajes y autopistas) captaron a Fontana utilizando el auto de Carol cerca de Borno a principios de este mes cuando se deshizo de su cuerpo. En ese momento fue a la policía para intentar despistarlos dándoles "información" sobre su desaparición, pero los agentes sospecharon de él y lo detuvieron.
Más tarde se quebró ante los oficiales y admitió que había matado a Carol, que también se hacía llamar Charlotte Angie, ya que habían rodado juntos una violenta película porno.
En su confesión, Fontana dijo: "Se suponía que íbamos a hacer dos películas, siendo la segunda más violenta. Era la mañana del 10 u 11 de enero y estábamos en su casa".
Y continuó: "Terminamos la primera película y luego fuimos al dormitorio, donde hay un caño de pole dance. Le até las muñecas al poste y le puse una bolsa de plástico en la cabeza. Estaba completamente desnuda y también le até los pies. Tenía un martillo y empecé a golpearla en el cuerpo, no con fuerza, empezando por las piernas".
"Luego, a medida que subía, empecé a golpear más fuerte hasta que llegué a su cabeza. No sé por qué lo hice, no sé realmente qué pasó. Ella seguía moviendo la cabeza, pero yo seguía golpeándola. Entonces me di cuenta de lo que estaba haciendo. Le quité la bolsa de la cabeza, pensé que estaba muerta, había mucha sangre y estaba muy herida. No sabía qué hacer, así que tome un cuchillo de cocina y le corté el cuello. Fue un acto de bondad; me di cuenta de que estaba sufriendo".
Fontana dijo a la policía que había borrado los vídeos de su teléfono, pero los expertos forenses examinaron la tarjeta de memoria para intentar recuperar las espantosas imágenes.
Sus compañeros declararon a los medios de comunicación locales: "Sabíamos lo que hacía, pero no se avergonzaba. Había tomado su propia decisión y no estaba coaccionada. Era su vida privada".
Fontana está actualmente bajo custodia y debe comparecer ante un juez de instrucción acusado de asesinato con agravantes, así como de mutilación y ocultación de un cadáver.
Un portavoz de la policía dijo: "Este es un caso impactante y algunos de los propios agentes han quedado muy afectados por los detalles que han escuchado".