Adriano Calalesina
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NEUQUÉN
La última tormenta, que volvió a inundar la ciudad, fue una cachetada a la política. Una lección a la larga lista de cruces y chicaneos que hay entre el Municipio y el gobierno provincial por sumar réditos en la obra pública y sacarse la foto con el presidente Mauricio Macri.
En medio de las discusiones, muchas veces coyunturales, el clima pasó la factura, convirtiendo la ciudad en una suerte de lago, donde el agua no escurrió por la falta de obras estructurales a largo plazo, más allá de que la lluvia haya sido “extraordinaria”
Neuquén tiene la puerta abierta con Nación. Guste o no, Macri insiste en venir a explorar políticamente la provincia, en un escenario lleno de tironeos entre el gobernador Omar Gutiérrez y el intendente de la ciudad, Horacio Quiroga.
Pero los hechos son más claros que las especulaciones políticas. Si mañana hay otra tormenta como la del lunes o la que ocurrió en 2014, la ciudad se volverá a inundar. Y si en unos meses se produce otra, también las calles volverán a inundarse.
En este complejo laberinto de estar acorralado por la realidad climática y la falta de obras, ya muchos piensan que puede ser posible una suerte de “nuevo pacto” para acortar la discusión político partidaria y aprovechar el noviazgo con Nación, en busca de más fondos.
“Estas obras no son para pensar en la coyuntura, no importa quién esté en el futuro gobierno. Le afecta al intendente, al gobernador, a mí y a todos. No hay distinciones. No tiene que haber algún tipo de mezquindad”, expresó a LU5 Guillermo Monzani, secretario de Obras Públicas.
La concejal por el MPN María Eugenia Ferraresso coincidió en tener una mirada superadora para planificar obras en la localidad. No obstante, la edil ha tenido una fuerte impronta en la discusión política, esmerilando el discurso oficial del intendente. “Queremos un debate superador sobre la coyuntura. Hay que tener una visión global, planificadora y no resultadista”, indicó la concejal a LM Neuquén.
La comuna está realizando algunas obras y otras están en proceso de contratación. Sin embargo, la magnitud de los fondos que se necesitan para revertir el problema de la inundación excede al presupuesto municipal.
El debate aún es mucho más amplio. Quiroga se ha esforzado por mostrar un municipio “saneado” desde lo financiero, bajando el déficit y exhibiendo un ahorro a los cuatro vientos. Pero no todos creen que el ahorro sea una política de estado en estos tiempos. Por el contrario, algunos piensan que la comuna debería endeudarse para solucionar los problemas de obra pública.