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Desvalijaron una casa y cayeron por arrastrar una moto

Un vecino los vio cuando la llevaban en auto con la alarma activada. El resto del botín no fue recuperado.

Neuquén.- Dos ladrones desvalijaron una casa en el barrio San Lorenzo y fueron descubiertos cuando huían en auto con una moto enganchada a la que se le había activado la alarma. Un vecino llamó a la Policía y los detuvieron a las pocas cuadras. Al día siguiente le formularon cargos por robo simple.

La secuencia, digna de una película de delincuentes novatos, ocurrió el jueves al mediodía. Un llamado anónimo alertó al comando policial sobre dos jóvenes a bordo de un Ford Fiesta que llevaban a la rastra una Honda 400 con la alarma activada.

Ante esta situación, un móvil de la Comisaría 16 se dirigió al sector señalado por el vecino. Tras un breve recorrido, divisaron a los ladrones en las calles Prado y Rodhe. Al observar el patrullero, los jóvenes soltaron la moto y se dieron a la fuga, pero la huida fue frustrada a las pocas cuadras.

Mientras los efectivos policiales demoraban a los ladrones de 23 y 32 años, un grupo de vecinos se acercó al lugar, en calles Rosario y Antártida Argentina, y comenzó a arrojarles piedras y elementos contundentes. Rápidamente los efectivos subieron a los jóvenes al patrullero y se fueron.

El Fiesta y la moto fueron secuestrados. Al llegar a la comisaría, se encontraron con que el botín era mucho mayor. La víctima denunció que los delincuentes habían roto la puerta de ingreso y que le faltaban dos motos, un televisor de 42 pulgadas, una bicicleta, 300 dólares y una cámara de fotos. A la fecha, el resto del botín aún no apareció.

Por disposición de la Fiscalía de Respuestas Rápidas, los jóvenes quedaron detenidos. El viernes a la tarde fueron llevados a Tribunales, donde el fiscal Maximiliano Breide Obeid los acusó de robo simple y solicitó la prisión preventiva para uno de ellos, alegando riesgo de fuga. La defensa se opuso y el juez no hizo lugar al pedido, por lo que se pidió la revisión de la decisión.

Fuentes policiales indicaron que ambos tienen un frondoso prontuario por causas similares.

30 días pasaron sin cometer delitos.

Uno de los detenidos había terminado de cumplir una condena de tres años en suspenso por una causa de lesiones hace apenas un mes. En base a los antecedentes penales y el riesgo de fuga, la fiscalía pidió que se le imponga la preventiva, pero el juez de turno no la concedió.

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