Un joven de 24 años fue atrapado in fraganti dentro de un auto que intentaba sustraer mientras el dueño almorzaba en el Bajo neuquino. Un familiar fue quien lo advirtió y le avisó al dueño, quien llamó a la Policía, que terminó por detener al delincuente. Estaba equipado con una ganzúa y un inhibidor de alarmas.
Según informaron desde el Departamento de Prensa de la Policía, el hecho sucedió el sábado, a las 14:20, cuando personal del comando policial fue alertado sobre un robo en curso en calle Láinez al 100, frente a la feria Las Pulgas. En ese momento, el propio hijo del propietario del auto se comunicó por teléfono con su padre, de 55 años, para decirle que había visto el vehículo abierto y una persona en el interior.
Así, el dueño, que lo había dejado estacionado en esa calle para almorzar en un comercio de cercanías, alertó al comando y un móvil de Comisaría Primera se acercó al lugar. Cuando el personal policial arribó encontraron damnificado que tenía retenido al delincuente y según les indicó, lo sacó de adentro del Honda de color negro sustrayendo algunos elementos.
El ladrón fue rápidamente detenido por los efectivos, quienes durante el palpado de rutina, le encontraron un inhibidor de alarma y una ganzúa. Estos datos constataron los dichos del dueño del vehículo, quien había denunciado que dejó su auto con las puertas cerradas y la alarma colocada.
Desde la Policía informaron que el joven ladrón fue trasladado a la unidad policial, donde fue notificado de una causa por robo en su contra y más tarde, recuperó la libertad supeditada. Por otra parte, se indicó que secuestraron los elementos que portaba y que se invitó al dueño del vehículo a radicar la denuncia correspondiente a la comisaría para dar inicio formal a la investigación, así como también darle intervención a la fiscalía.