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Detienen al sexto sospechoso por la muerte de Candela

Se trata de un hombre que vivía en el barrio de la nena asesinada; lo vinculan con la venta de drogas; mientras tanto, los otros cinco detenidos declaran ante el fiscal.

Bs.As.- Un hombre, que estaría vinculado a la venta de drogas en el barrio donde vivía Candela Rodríguez, fue detenido esta mañana bajo la sospecha de que estaría relacionado con el crimen que estremeció a la sociedad argentina los últimos días. Se trata de un joven que vivía a pocos metros de la casa de la víctima y que fuentes de la investigación revelaron que lo consideran como uno de los vendedores  de estupefacientes.

Por otra parte, los cinco detenidos por el secuestro y crimen de Candela Rodríguez, la niña de 11 años encontrada muerta una semana atrás, prestaban declaración ante la Fiscalía de Morón.

La Justicia intenta determinar el grado de participación que tuvieron en el hecho los primeros apresados.

Fuentes adelantaron que las pruebas contra este grupo serían irrefutables. Se trata de material genético hallado en la casa de una de las detenidas, Gladys Cabrera, situada en Kiernan 992, a tan sólo cinco cuadras de donde fue hallado el cadáver de la niña de 11 años.

Además de Cabrera, están detenidos Ramón Néstor Altamirano, un carpintero de quien se sospecha que alimentó a la niña en su cautiverio; Damián Valenzuela, de 44 años; el tornero mecánico Alfredo Monteros, de 36, y su padre, también llamado Alfredo, de 75 años.

 Valenzuela sería el propietario de una camioneta Renault Traffic que estuvo estacionada cerca de la casa donde se supone que estuvo cautiva la niña. Se sospecha que el vehículo fue utilizado para trasladar el cadáver hasta el lugar donde fue arrojado: en Cellini a metros de la colectora de la Autopista del Oeste.

Durante todo el día de ayer, los investigadores realizaron allanamientos en viviendas vinculadas a los demorados, entre ellas, un departamento de la calle Humberto I al 2700, del barrio porteño de San Cristóbal, con el fin de seguir buscando pruebas que permitan definir cuál fue el móvil.

"El gran misterio es el móvil"

Alfredo Meade, el juez bonaerense que está a cargo de la investigación del asesinato de Candela Rodríguez, defendió esta mañana su decisión de detener a los cinco sospechosos y aclaró que "no es posible" que se haya "plantado" en la casa de Kiernan al 900 el vaso en el que se detectó material genético de la víctima. Las declaraciones del magistrado se produjeron en medio de los cuestionamientos que familiares y vecinos de los arrestados lanzaron contra su decisión y la acusación de "perejiles".

"Esa hipótesis no la veo posible", afirmó el juez Meade, al ser consultado en una entrevista con el canal de noticias TN, sobre la eventualidad de que se haya puesto esa prueba para incriminar a los detenidos, una de las versiones que circularon en las últimas horas con insistencia.

El juez reconoció que "el gran misterio es el móvil" que tuvo la muerte de Candela, pero también la desaparición de la chiquita de 11 años antes de que se produjera el trágico final. El magistrado Meade también reconoció que "quienes estuvieron detrás de esto tienen altos niveles de eficiencia".

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