La trabajadora fue atacada a una cuadra de la escuela cuando volvía a su casa. La directora denunció abandono policial y judicial.
La comunidad educativa del CPEM 103 vive horas de conmoción tras el violento ataque que sufrió una auxiliar de servicio al salir de la escuela. El episodio encendió la alarma entre docentes, estudiantes y familias, no solo por la brutalidad de la agresión, sino porque volvió a poner en el centro una preocupación que aseguran viene desde hace tiempo: la falta de seguridad para quienes estudian y trabajan en el establecimiento durante la noche.
El hecho ocurrió el lunes alrededor de las 22:20, a una cuadra del colegio ubicado en la zona de Chocón y Obrero Argentino, en Confluencia Rural. La trabajadora, que vive a pocas cuadras del lugar, había salido unos minutos antes porque se sentía mal y tenía la presión baja. En ese trayecto fue sorprendida por un hombre que la atacó desde atrás para robarle el celular.
Según relató la directora Marina Rodríguez, el agresor no solo intentó quitarle el teléfono, sino que la sometió a una golpiza extrema. “Le decía que si no se lo daba la iba a matar. Como ella no se lo entregó, la arrastró por el piso, encontró una piedra y le pegó numerosas veces en la cabeza”, explicó en Canal 7 Noticias.
La mujer terminó con fuertes golpes en la cabeza, heridas en el rostro y múltiples raspones en el cuerpo por haber sido arrastrada sobre la tierra. Desde la conducción del establecimiento señalaron que el nivel de violencia fue tal que el ataque podría haber tenido consecuencias aún más graves.
Los gritos desesperados de la auxiliar fueron escuchados por vecinos del sector, que salieron rápidamente para ayudarla. Esa intervención hizo que el delincuente escapara antes de ser identificado. La víctima no pudo reconocerlo, ya que tenía el rostro cubierto con un cuello polar.
Compañeros de trabajo y directivos llegaron pocos minutos después. “No quisimos moverla por los golpes que tenía. Los vecinos le acercaron una reposera para que pudiera quedarse sentada mientras esperábamos asistencia”, contó Rodríguez.
Uno de los puntos más cuestionados fue la demora en la respuesta. Desde la escuela denunciaron que tanto la Policía como la ambulancia tardaron más de media hora en llegar, pese a la gravedad de la situación. Finalmente, la auxiliar fue atendida, trasladada para estudios y quedó internada en el Policlínico Neuquén.
Tras pasar la noche bajo observación médica, este martes recibió el alta y regresó a su casa. “Ya está estable y ahora vamos juntas a hacer la denuncia en la Comisaría 19”, confirmó la directora.
Para Rodríguez, lo ocurrido no fue un episodio excepcional, sino la expresión más grave de una problemática que afecta desde hace tiempo al barrio y a toda la comunidad educativa.
“El contexto de Confluencia Rural es terrible. Hay una desidia y un abandono por parte de la Policía que se ha corrido de su rol de brindar seguridad”, afirmó.
Como ejemplo, recordó que el año pasado delincuentes ingresaron al estacionamiento de la escuela y robaron la moto de un docente, un caso que —según aseguró— no tuvo respuestas concretas.
También señaló que vecinos denuncian reiteradamente situaciones de violencia, robos y hasta disparos en distintos horarios, pero sienten que no son escuchados. “Nos cuentan que hacen denuncias y que muchas veces les dicen que llamen a los medios”, sostuvo.
La directora remarcó que el mayor temor está puesto en los horarios de egreso, cuando estudiantes, auxiliares y docentes quedan especialmente expuestos. El CPEM 103 funciona en horario nocturno y comparte edificio con otras instituciones, por lo que el movimiento de personas se extiende hasta después de las 23.
“Estamos pidiendo no solo rondines, sino una posta policial en la puerta desde las 21:30 hasta las 23:10, que es cuando termina de salir toda la comunidad educativa”, explicó.
Frente a este escenario, este martes a las 18:30 se realizará una reunión abierta en la escuela para reunir a estudiantes, docentes, auxiliares y vecinos.
El objetivo será analizar medidas concretas, visibilizar lo que sucede en el sector y exigir respuestas a las autoridades de seguridad y judiciales.