Junín de los Andes
Dos policías y un cazador son investigados por caza furtiva en los campos de Junín de los Andes. Ropa camuflada, un rifle y otros elementos fueron secuestrados en el destacamento Quilquihue, donde se desempeñan los efectivos.
La tarde del martes, el sargento Frías se encontraba con Daniel Palmer, conocido cazador de San Martín de los Andes con varias causas por esa práctica, en la estancia Collunco, en cercanías al destacamento policial. A eso de las 20, personal de Tránsito los vio cuando estaban a punto de matar a una cierva de manera furtiva.
Alcanzaron a detener al policía, que estaba en su horario de trabajo, mientras que el otro cazador y su hijo se escaparon en una camioneta por la Ruta 62. Tras una breve persecución, lograron interceptarlo, pero el menor ya no estaba en el vehículo.
Fuentes policiales detallaron que la cierva debió ser sacrificada en el lugar producto de las graves heridas que había sufrido.
Equipados para cazar
Ayer se realizó un allanamiento en el destacamento del lago Lolog, donde se encontró un fusil con mira telescópica, silenciador y la numeración limada. “En el lugar también había ropa camuflada y municiones de caza mayor”, detalló el fiscal Manuel González, y aclaró que en la requisa de la camioneta, propiedad de Palmer, se detectó un cuchillo y ropa camuflada.
Además de Frías, otro policía de apellido Miño es investigado por el hecho. “Ambos fueron notificados por una causa de caza furtiva y ya recuperaron la libertad”, contó González. Adelantó que en los próximos días se realizaría la formulación de cargos.
Ya pasaron a disponibilidad
Desde la Jefatura informaron que los dos efectivos vinculados a la caza furtiva fueron pasados a disponibilidad para evitar la contaminación de la investigación que realiza Asuntos Internos.