Al respecto, el fiscal Manuel González confirmó que se trató de un abuso con acceso carnal, y que tanto lo poco que pudo decir la víctima como el testimonio de un taxista fueron cruciales en la identificación del agresor y su posterior detención.
Además, precisó que se hizo un primer allanamiento a las 12:30 en el boliche La Morocha, donde la chica había ido con sus amigas y del que salió en compañía del pintor.
Se especula que el hombre (de entre 20 y 30 años) se había ofrecido a acompañarla hasta la terminal, donde ella debía subir al colectivo para regresar a San Martín de los Andes.
El joven se puso muy nervioso y repetía que no había hecho nada. Intentó resistirse y lo detuvimos inmediatamente". Manuel González. Fiscal
A través de las filmaciones del local se pudo identificar al hombre, cuyas características coincidían con las aportadas por la víctima y el taxista, quienes describieron que tenía cabello claro y "chivita".
Una hora más tarde, la Policía realizó un segundo operativo en uno de los domicilios que dio el taxista, en la calle Eva Duarte. En su interior estaba el acusado durmiendo.
"El joven se puso muy nervioso y se quejaba de que no había hecho nada. Intentó resistirse y lo detuvimos", confirmó el fiscal.
En esa vivienda encontraron, entre las pertenencias del joven, una llave que la hermana confirmó que era de otra casa que tenía que pintar el detenido.
El tercer allanamiento se produjo en esa vivienda de la calle Mariano Moreno, que esta deshabitada y sin muebles, como describió la víctima. Allí trabajó Criminalística en busca de pruebas.
Fue a bailar y abusaron de ella
La joven fue el sábado a Junín a bailar con amigas. Antes del cierre del boliche (a las 6 de la mañana) se fue con un joven que se ofreció a acompañarla hasta la terminal. Allí, ambos se subieron a un taxi que los llevó a una casa. La joven fue encontrada a las 8:30 del domingo caminando en estado de shock. Los médicos certificaron que tiene signos de abuso.