Pérez, de 54 años y con un pedido de captura en Interpol que daba 150 mil pesos de recompensa, fue detenido el martes en Araucaria, en el conurbano de Curitiba, la capital del estado de Paraná, tras un llamado anónimo.
La casa del acusado fue allanada tras una denuncia anónima y, además de su detención, se secuestró una importante cantidad de documentación para acreditar identidades falsas, entre ellas la que utilizaba en el país.
El detenido fue llevado a la prisión estatal, donde esperará que la Justicia decida su extradición a la Argentina.
El doble crimen que se le imputa al Loco Cacho comenzó a partir de una vieja disputa con una vecina llamada Silvia Isabel Rosso, de 58 años, en un PH en Montes de Oca al 700, en Avellaneda.
El 28 de diciembre de 2014, Pérez atacó a tiros a Rosso, a la que mató en el acto, además de herir gravemente a su hija Yamila, de 23 años, quien murió después de ser llevada al Hospital Fiorito.
El grave hecho también derivó en el crimen de un joven de 28 años que intentó asistirse a las víctimas y fue baleado en la cabeza por el novio de la chica asesinada, quien creyó que era el atacante.
Según testimonios recogidos en el vecindario, Pérez se había ganado su apodo por comportamientos violentos.