El hombre tenía antecedentes por estafas similares en 2009 y 2010, pero no había muchos detalles sobre la modalidad. Sobre el caso actual, Caro indicó que "actuaba por intermedio de terceros que lo presentaban como alguien de confianza que trabajaba en el IPVU".
El estafador incluso se tomaba el trabajo de llevar a las víctimas a distintos sectores con viviendas del organismo provincial y les mostraba casas con la promesa de que serían sus próximos hogares.
"La gente lo contactaba, lo escuchaban en alguna reunión en un café, recorrían las viviendas y este hombre les pedía 7.200 pesos a cambio", señaló el titular de Delitos Económicos.
"Ayer lo detuvimos. Comenzamos con una denuncia, pero sabemos que hay más personas en esa situación. Ya hemos logrado dar con una segunda víctima y aprovecho para convocar a toda la gente que se haya visto afectada, para que se acerquen al departamento de delitos económicos", concluyó el comisario Caro.