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Detuvieron a un prófugo tras un violento tiroteo

Se trata de José Pérez, fugado de la cárcel de Viedma. Está procesado por el crimen de Matías Sepúlveda.

El hecho se produjo en el barrio 48 Viviendas de Cipolletti.
 
Cipolletti >
El único procesado por el crimen de Matías Sepúlveda que estaba prófugo fue capturado el viernes en Cipolletti. Se trata de José “Quico” Pérez, quien se había fugado de la cárcel de Viedma y fue identificado por efectivos de la Regional V en un operativo de rutina. Al escuchar la voz de alto, el presunto partícipe de un homicidio atacó a balazos a la Policía. Fue apresado tras recibir seis disparos en el tiroteo con los agentes policiales.
Fuentes policiales confirmaron que las heridas no revestían mayor gravedad y que el imputado fue alojado en una sede policial cipoleña tras recibir atención médica en el hospital local y una clínica privada.
El feroz enfrentamiento entre Quico y los miembros de un grupo operativo de la Regional V se produjo en las 48 Viviendas, cuando el evadido fue identificado. “Cuando quisieron reducirlo, sacó un arma y comenzó a disparar. Los policías repelieron la agresión y el delincuente fue herido”, expresó una fuente policial.
Pérez era buscado desde octubre, cuando estando procesado junto a otros cinco individuos por el asesinato de Sepúlveda se fugó de su lugar de detención.
Varios allanamientos se habían realizado en Cipolletti y Fernández Oro para dar con su paradero. El resultado había sido negativo y, quizás por ello, se confió y volvió a la ciudad. Los agentes policiales lo individualizaron en plena vía pública, aproximadamente a las 21.30 del viernes. Tras su detención se realizaron diversas pericias en la zona del operativo hasta las 6 de ayer.
El hombre, mayor de edad, está acusado del brutal crimen del joven Sepúlveda junto a Héctor Fabián Núñez, Rubén Ángel Núñez, Roberto Carlos Gutiérrez, Miguel Ángel Núñez y Horacio Ernesto Cerenez.
El juicio se realizaría antes de fin de año, según precisaron fuentes judiciales.
Sepúlveda fue atacado a balazos en octubre de 2010. Se encontraba junto a dos personas dentro de su departamento, en Dante Alighieri y Ecuador. Según la acusación fiscal los seis imputados llegaron al lugar, armados y dispuestos a matarlo.
Comenzaron a disparar hacia el interior de la vivienda, gritando que iban a asesinarlo. Según la investigación judicial, el móvil del homicidio fue una pelea previa entre Sepúlveda y uno de los acusados. El imputado regenteaba un geriátrico lindero al departamento y estaba molesto por los ruidos que causaba el perro de la víctima.

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