El menor nació en un parto normal y las primeras semanas había tenido problemas de salud.
El pasado lunes 28 de septiembre Lio empezó a tener moco y tos, por lo que su mamá lo llevó a la guardia del hospital Ramón Carrillo. Allí le indicaron que le hiciera nebulizaciones pero, dos días después, la mujer notó que el bebé no respiraba.
"Llegó corriendo a la guardia y ahí me enteré yo, que trabajo como maestranza en el Hospital", contó Neri, y agregó: "Como tenía un paro respiratorio, le pusieron oxígeno y decidieron el traslado a Neuquén".
Cuando viajaban a toda velocidad por la
Ruta 22, a la altura de La Herradura, sintieron el impacto. La ambulancia chocó contra un Corsa conducido por la sobrina de la médica que estaba atendiendo a Lionel.
"El bebé se cayó de la incubadora y se le desconectaron todos los tubos, pero la médica enseguida lo auxilió", apuntó Neri. Ni bien llegaron al Castro Rendón, le hicieron placas y tomografías para comprobar la gravedad de los golpes y, sorprendidos, comprobaron que no le había afectado el accidente.