El texto, presentado por el gobierno del primer ministro liberal Lars Løkke Rasmussen y apoyado por toda la derecha, recorta los derechos sociales de los migrantes y prolonga los plazos para la reagrupación familiar y la concesión del permiso de residencia.
La propuesta, bautizada "la ley de las joyas", excluye de la expropiación objetos "de valor afectivo especial" y triplica hasta 1340 euros el valor mínimo de otras pertenencias y dinero en efectivo que pueden ser confiscados.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dijo que el texto alimenta "el miedo y la xenofobia".