Dinamarca. El Gobierno de Dinamarca quiere habilitar un centro en una isla deshabitada para recluir a criminales extranjeros pendientes de expulsión. La polémica medida está incluida en un paquete legal para endurecer la política de inmigración.
El plan -incluido en los presupuestos acordados entre el Gobierno liberal-conservador y el xenófobo Partido Popular Danés- afecta a peticionarios con solicitud de asilo rechazada que cometieron delitos graves y criminales extranjeros que no pueden ser devueltos a sus países porque no los aceptan.
Dinamarca cuenta desde 2016 con un centro en la península de Jutlandia para extranjeros pendientes de expulsión pero ahora destinará a los más peligrosos a una isla.