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"Dios todo lo sabe; yo no era culpable"

Estuvo presa más de dos años por el crimen de su bebé de tres meses. Finalmente la absolvieron y está libre.

Por GUADALUPE MAQUEDA

Neuquén > “Estuve dos años y seis meses presa siendo inocente. Dios todo lo sabe; yo no era culpable”. Inti Rayen Pailallef, condenada a 15 años de cárcel por la muerte de su bebé en septiembre de 2011, abrazó ayer la libertad. Cerca de las 16.30, cargó sus cosas en bolsas de residuos y caminó hasta el portón de la cárcel de mujeres. “Celadora, ¿me puede abrir, por favor?”, dijo, y pisó la calle.
Su defensor, Gustavo Vitale, impugnó la condena por mayoría de la Cámara Criminal Segunda desde el primer día. Y al cabo de dos años y medio, ayer un tribunal le dio la razón. “No hay prueba que acredite que la imputada haya dado muerte a su bebé, y la duda la beneficia”, dijo el juez Alejandro Cabral, autor del primer voto. Los magistrados Andrés Repetto y Federico Sommer adhirieron. Los tres la declararon inocente. Anularon la condena, la absolvieron  por la duda y ordenaron su inmediata libertad.
“Yo soy incapaz de dañar a uno de mis hijos, toda mi vida luché para estar cerca de ellos, los amo con todo mi corazón”, aseguró Inti. Francisco era su bebé de tres meses. Tiene otra nena de 7 años, que la cuida su hermano.
Durante estos dos años y medio, dijo que la sostuvo su hija.  “Son enormes las ganas que tengo de verla”, asesuró. Cuando ayer salió de la cárcel, aseveró: “Lo que más quiero es abrazarla y ver a mi hijo”.
En diálogo con La Mañana de Neuquén, reconoció que hay mucho dolor y que lo que padeció en la cárcel, a pesar de ser injusto, la hizo madurar.
“No siempre el sistema evoca lo que queremos o somos. Por eso hay que lucharla, por lo que uno quiere”, sostuvo, esperanzada siempre con recuperar su libertad. “Estoy dispuesta a todo con amor”, expresó.
Se va a la casa de su madre. Quiere ver a su hija, darle un futuro. “Sus ojos son mis ojos, y puedo mirarla. Ella jamás me tuvo miedo”, agregó.
Quiere trabajar y estudiar. “Me siento capaz de eso”, afirmó. Y no tuvo más que palabras de agradecimiento para su hermano, con quien desea tener una charla: “Es un gran hombre, un gran padre, ama a mi hija como si fuera suya”.
Al padre de sus hijos, Roberto Claudio Inostroza, dijo que no lo vio más. El hombre también estuvo imputado en la causa y fue a juicio, pero en el debate la fiscalía no lo acusó y, por lo tanto, un tribunal de jueces lo absolvió.
Mientras estuvo detenida, Inti aseguró que él, en libertad, nunca le pasó “ni diez centavos” a su hija. De la niña se encargó su hermano, y ella ayudó con la manutención. Ahora quiere estar cerca de ella.
Inti es una paciente psiquiátrica desde que tiene 17 años y sigue un tratamiento. “Hay que lucharla. Aprendí a defenderme, pero no con violencia. Soy una persona y merezco respeto”, sostuvo.
 
Sus compañeras
De ahí se lleva amigas. Quiso dejarles sus ollas, pero el personal penitenciario le dio pocos minutos para agarrar sus cosas y marcharse.
“Uno piensa que la peor gente está acá (en la cárcel), la más marginal, la que más te va a juzgar; pero esa gente fue la que me dio un plato de comida y la mano. Esa gente fue la que hoy me abrazó y me dijo ‘hoy te vas, vos no mataste a tu hijo, nosotras vemos cómo jugás con los nuestros’”, recordó.
De la resolución judicial se enteró cuando la llamó por teléfono su abogado.
“No podía hablar, lloraba”, recordó Vitale, quien desde un principio estuvo convencido de que era una injusticia su caso. “¿Quién le devuelve el tiempo que estuvo presa sin haber sido culpable?”, expresó.
El letrado confió en que el caso de Inti sirva para demostrar que la prisión preventiva no es una medida cautelar, sino una pena anticipada. “Cuando le toca a uno, te das cuenta de la injusticia que es”, afirmó.
Una hermana pasó a buscar a Inti en un taxi, y al encontrarse se dieron un abrazo. Entonces dejó atrás la cárcel. Y fumó un cigarrillo, libre.

Las fechas claves

13 de septiembre 2011. El bebé de tres meses muere producto de seis fracturas en el cráneo, por lo que Inti Paillalef y su pareja Claudio Inostroza quedan detenidos.
12 de noviembre 2012. La Cámara Criminal Segunda absuelve a Inostroza y condena en carácter de autora a Paillalef a 15 años de prisión. El voto disidente fue de la jueza Florencia Martini.
28 de marzo de 2014. El Tribunal de Impugnación revocó la sentencia y absolvió por el beneficio de la duda a Inti Paillalef. La mujer pasó más de dos años y medio en la U16.

Absuelta por el beneficio de la duda

Neuquén > Los jueces del Tribunal de Impugnación, Alejandro Cabral, Andrés Repetto y Federico Sommer, resolvieron anular la condena y absolver a Inti Pailallef por la duda, porque no hay prueba que acredite que ella haya matado a su bebé.
La muerte de su hijo tuvo lugar el 13 de septiembre de 2011, en ocasión de encontrarse en el interior del domicilio familiar, ubicado en la toma El Zanjón, manzana 51 C, del Loteo Social de esta ciudad.
Tanto Inti como su ex marido Roberto Inostroza fueron acusados de haber golpeado en la cabeza a su hijo, al menos en dos oportunidades, produciéndole seis fracturas que ocasionaron su muerte. El hecho habría ocurrido el día anterior, pues la víctima tuvo un período de sobrevida no mayor a las 24 horas.
Cuando el Tribunal de Impugnación evaluó el recurso que presentó el defensor, Gustavo Vitale, compartió su razonamiento y el de la jueza de la Cámara Criminal Segunda que en su momento se había opuesto a la condena.
"Lo cierto es que la sentencia y la prueba rendida no dan explicaciones claras de por qué Pailallef sería la autora y no Inostroza", sostuvieron los jueces.
"No existe elemento alguno en la sentencia que diga que Inostroza la noche del 12 al 13 de septiembre de 2011 no haya dormido en el mismo domicilio que Pailallef. Es más, todo hace suponer en la misma sentencia que esa noche Inostroza durmió junto a ella", advirtieron.
En conformidad con el voto de la jueza Florencia Martini, quien no estuvo de acuerdo en condenar a Pailallef a 15 años de prisión, el Tribunal de Impugnación retomó su razonamiento: "No hay elementos probatorios que ameriten hacer distinción alguna entre la situación de Inostroza y la de Pailallef".
Algo parecido dijo Vitale, al entender que los mismos argumentos que utilizó la Cámara Criminal Segunda para absolver a Inostroza por imperio de la duda son aplicables a la imputada.

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