Neuquén > Un motín fue protagonizado el domingo por la noche por los internos del pabellón dos de la Unidad de Detención 11 (U11) cuando descubrieron que el teléfono público no funcionaba. Finalmente ingresó el grupo de requisa y para la medianoche la situación había sido controlada. Un recluso y un efectivo resultaron lesionados, aunque ninguno de ellos presentaba lesiones de consideración.
Dieciocho internos fueron los que desataron el motín al notar que estaban incomunicados. Los disturbios se desataron pasadas las 21 y se extendieron hasta después de las 23.30. Es que producto de las fuertes ráfagas de viento, los cables del teléfono se habrían caído por lo que no funcionaba.
Esta situación enfureció a los presos que en reclamo de que se reestablezca el servicio comenzaron a prender fuego algunos colchones y cerraron las puertas para que no ingresara la Policía.
Uno de los efectivos sufrió una herida en su mano derecha; mientras que un interno fue lesionado en el cuero cabelludo. Ninguno se encontraba grave. Ayer el teléfono ya había sido reparado.