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Esta semana el Banco Central continuó reduciendo el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial en sintonía con la estrategia oficial de bajar la inflación, luego de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, asegurara que este año la devaluación será del 25%.
El martes el BCRA compró US$ 100 millones y acumuló alrededor de US$ 1.210 millones durante marzo, el monto más alto desde noviembre de 2019. La entidad monetaria acumuló un saldo positivo de US$ 734 millones en la primera semana del mes y superó a los tres meses anteriores. Por su parte, el blue retrocedió el martes $ 2 y cerró en $ 144, en una jornada con volatilidad en la que había saltado $ 4 luego de haber bajado a $ 140 la semana pasada.
Sobre el futuro del dólar, las consultoras y bancos que participan del Forecast Economics de LatinFocus estimaron que “en el futuro, el peso está destinado a debilitarse aún más debido a una inflación de dos dígitos y una economía frágil, y finalizará en 2021 y 2022 en $ 123,39 y $ 168,47, respectivamente”.
En ese marco, algunas consultoras estimaron una devaluación más fuerte, como Quantum Finanzas ($ 144) y Econométrica ($ 138), y también algunos bancos, como JP Morgan ($ 135) y UBS ($ 132). Guzmán había asegurado que la divisa se devaluará este año un 25% y terminaría en $ 102 hacia fines de 2021.
El informe sostiene también que la economía rebotará este año 5,8%, unos 0,6 puntos porcentuales más de lo proyectado hace un mes, aunque las expectativas de inflación, con un 46% anual, están todavía muy encima de lo estimado oficialmente.
“Hacia fin de año la actividad se contrajo a un ritmo más bajo en el cuarto trimestre, respaldada por un repunte sostenido de la producción industrial. Sin embargo, el sentimiento pesimista de los consumidores y la caída de las exportaciones de bienes exigen cautela”, aseguró el informe.
Devaluación: Quantum Finanzas cree que el dólar llegará a los $144 en diciembre, Econométrica lo sitúa en $138. Algunos bancos como JP Morgan lo ven a $135 y UBS a $132.
Además, “mientras que la producción industrial y las exportaciones se expandieron sólidamente, en enero los consumidores se volvieron más pesimistas en medio de nuevos casos de Covid-19”.
Sobre una posible recuperación tras el impacto de la crisis sanitaria, “el PBI se recuperará este año después de la desaceleración de 2020, con un repunte de la actividad interna y la demanda externa”.
Sin embargo, “la inflación galopante, los desequilibrios macroeconómicos y los controles de capital limitarán el alcance del repunte, mientras que las renegociaciones prolongadas de la deuda y un lento lanzamiento de vacunas plantean riesgos a la baja”.
Sobre la producción industrial, el informe sostiene que la actividad creció un 4,4% interanual en enero, luego de la expansión del 5% de diciembre, que había marcado el aumento más fuerte desde febrero de 2018. “El incremento de enero fue impulsado por el aumento de la producción de automóviles y otros equipos de transporte y de productos metálicos”, agregaron.
Además, la producción industrial rebotará un 8,4% en 2021, lo que supone un aumento de 0,7 puntos porcentuales con respecto al pronóstico del mes pasado, mientras que para 2022 se incrementará 3,3%.
Recientemente, Guzmán dijo ante inversores de fondos soberanos que el crecimiento del PBI será de 7% para 2021 como base, acompañado con una recuperación del empleo y una mejoría de las cuentas públicas.
Dólar al mismo precio
Por otra parte, sobre por qué el dólar blue tiene el mismo precio que hace seis meses una explicación es que, con la soja en US$ 520 la tonelada, el Gobierno tendría margen para atrasar al dólar y evitar una devaluación grande hasta las elecciones.
Hacer que el dólar suba menos que la inflación fue la forma elegida para contener la suba de precios, que se mantiene entre 3% y 4% mensual y le va ganando la carrera a los sueldos y las jubilaciones.
El Gobierno apuesta a que la suba de US$ 160 de la soja en los últimos cinco meses le permita este año al Banco Central, que casi no tiene reservas, comprar unos US$ 9.000 millones. La apuesta es a pasar octubre sin tener que implementar un ajuste fiscal para frenar el aumento de precios, sobre todo de los alimentos.
Pero además, el Gobierno necesita unos US$ 6.200 millones para cumplir este año con el Club de París y el FMI. Sobre el vencimiento de US$ 2.400 millones en mayo con el primero, ya tomó la decisión que pedirá un año de prórroga como mínimo, con la excusa de la pandemia. Sin pagarle al Club, quedarían los US$ 3.800 millones con el FMI que vencen en septiembre y diciembre.
Acordar con el FMI, además de despejar los vencimientos de 2022 y 2023 que suman US$ 44.000 millones, podría quizás bajar la tasa de riesgo país y permitir el acceso al financiamiento externo. Pero los mercados le siguen demostrando desconfianza al Gobierno, como se ve en el mantenimiento en 1.550 puntos de la tasa de riesgo país.
Además, con el dólar ahorro en $ 158,81, el Gobierno le puso fin al "puré" de comprar en el oficial y vender en el paralelo aunque también impuso una brecha de 74%. Según algunos analistas, si el Gobierno eliminara el 35% de adelanto de Ganancias sobre el dólar solidario, bajaría la brecha y habría menos incentivo para subfacturar exportaciones o sobrefacturar importaciones.