Una de las grandes incógnitas para la cena de
fin de año es dónde realizarla. Si en la casa de la abuela o de la tía, pero principalmente habrá que evaluar la cantidad de comensales y el
pronóstico meteorológico. Las dos variables influyen a la hora de organizar la noche del 31.
Si la cantidad de comensales no es muy grande, cualquier casa viene bien. Ahora si el número ya es más importante, habrá que evaluar quién tiene más lugar en su hogar o aquel que tenga un patio para que todos puedan cenar. Sin embargo, ahí es cuando el
clima influye. Por eso te contamos cómo se presenta el pronóstico hasta el momento.