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Dos bandas y dos muertos en 15 minutos y 13 cuadras

Conmoción en el conurbano bonaerense por un doble crimen.

Buenos aires.- Un remisero y un hombre que hace tres días fue padre resultaron asesinados a balazos en dos robos diferentes a manos de dos bandas delictivas distintas, en un espacio de media hora entre uno y otro y con 13 cuadras de distancia. Si bien en un principio, por la cercanía y las armas empleadas, se pensó que un mismo grupo criminal fue el autor de los hechos, fuentes de la investigación descartaron esa hipótesis ayer a la tarde.

“Los hechos fueron cometidos prácticamente en simultáneo, y las cámaras de seguridad que ya fueron analizadas nos marcan que los autores se movían en distintos vehículos”, explicaron.

Ambos hechos ocurrieron la noche del domingo. El primero, unos minutos después de las 21:30 cuando el remisero, identificado como Rolando Cáceres de 62 años, regresaba a su casa. En ese momento, dos ladrones bajaron de un vehículo para robarle el auto: el remisero se resistió y uno de los asaltantes le disparó con una pistola 9 milímetros.

El segundo crimen sucedió cerca de las 21:45 cuando entre dos y tres delincuentes armados descendieron de un auto para robar, en simultáneo, a dos vecinos de casas linderas que estaban por ingresar a sus domicilios porque habían salido uno a hacer compras y el otro a sacar la basura. El primero (Sebastián Maziejuk, de 32 años) se resistió negándose a abrir la puerta de su casa para proteger a su familia y uno de los ladrones le disparó y lo asesinó.

62 años tenía el remisero que se resistió al robo de su auto.

Volvía en la noche del domingo de trabajar cuando fue sorprendido por ladrones que lo encañonaron para robarle. Intentó resistirse, le dispararon y huyeron con el auto.

“Hace 15 días salíamos a la clínica con mi señora embarazada. Nos avanzaron dos ladrones y uno le puso el revólver en la panza, le gatilló cuatro veces y no salieron las balas”. Ariel Vecino de la zona.

Un flamante papá de sólo 32 años

Sebastián Maziejuk, quien era profesor de fútbol infantil en una escuelita que estaba cerca de su domicilio, en Tres de Febrero, había sido padre de una beba apenas tres días antes de ser asesinado. Dentro de su casa estaba esperándolo su esposa, de 22 años, que estaba en reposo producto del posparto. Maziejuk había salido unos minutos de su domicilio para ir a comprar alcohol en gel. Según los vecinos del lugar, los robos en ese sector son constantes y denuncian que la zona está liberada por la policía.

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