A pesar de la magnitud del fenómeno, no hubo daños a personas ni alteración de los servicios básicos o infraestructura, informó por su parte la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
El sismo se sintió fuerte en la ciudad de La Serena, unos 400 kilómetros al norte de la capital chilena y fue seguido por otros movimientos de magnitud 4,3 y 5,1 grados, de acuerdo al CSN.
Hace casi dos meses, el 16 de septiembre, un terremoto de magnitud 8,4 grados, que dejó varios fallecidos y miles de damnificados, remeció la misma zona del país.