20 metros de altura y más de 150 años de antigüedad tenía el árbol que cayó sobre los dos chicos.
La fiscalía a cargo de la jueza Inés Gérez pidió la prisión preventiva para ambos imputados, mientras que la defensa, en su negativa al pedido, aceptó la prisión domiciliaria por diez días. "Es obligación del personal de parques nacionales fiscalizar las zonas", aseguró Gérez.
Federico Mercanti, de 33 años y padre de Matías, se encuentra en una clínica de la ciudad de Neuquén en estado reservado, con siete costillas fracturadas; se le realizó un neumotórax para garantizar el funcionamiento pulmonar.
De acuerdo con testigos del hecho, una ráfaga de viento descuajó las raíces del árbol que estaban expuestas y provocó su caída. Además, señalaron que a simple vista el árbol se veía deteriorado y añejo. La Justicia busca elementos que permitan determinar si el árbol que cayó debía haber sido talado y si existió un pedido formal para que se realizara esta tarea. Además dispuso que el camping permanezca cerrado.
Las víctimas fueron sepultadas ayer en el cementerio local.
Las víctimas no eran hermanos
El jefe de la Comisaría 23 de San Martín de los Andes, José Cuadrado, aclaró ayer que no eran hermanos los dos chicos que el viernes a la tarde murieron tras ser aplastados por un árbol en el camping Lolen, como se había informado el viernes por la noche.
Denuncian estado de los árboles
Vecinos de San Martín subieron en las redes sociales fotos para mostrar el estado de los árboles que se encuentran en el camping Lolen, donde murieron aplastados por un árbol de 20 metros.
Especialistas señalaron que los árboles con raíces expuestas en las márgenes de los lagos se originan a partir del desplazamiento del material árido de las playas a partir de los cambios de mareas.