Una jueza ordenó la detención de dos policías acusados de haber violado a una joven con retraso madurativo dentro de un patrullero, en la localidad bonaerense de San Nicolás.
La magistrada María Eugenia Maiztegui concedió el pedido de la fiscal del caso, Franca Padulo, titular de la Unidad Fiscal de Instrucción N° 2 de ese distrito. Los acusados fueron identificados como el capitán Sixto Berón, de 48 años, y el oficial Alexis Escalante, de 23.
Fuentes judiciales precisaron que Berón ya fue detenido y en las próximas horas será indagado por la fiscal. Está acusado de abuso sexual doblemente agravado por la participación de dos personas y su condición de miembros de una fuerza de seguridad. En tanto, Escalante permanece en libertad ya que su defensa requirió una eximición de prisión para evitar que le pasara lo mismo que a Berón. La jueza Maiztegui tiene tres días para resolverlo.
Según fuentes de la investigación, los policías habían sido desafectados el año pasado por decisión del área de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, luego de que se iniciara el expediente judicial. La investigación comenzó a principios de septiembre de 2017, cuando la madre de una joven de 27 años denunció que los policías habían abusado sexualmente de su hija en un patrullero.
El testimonio de la mujer indicó que el hecho ocurrió el domingo 3 de agosto, cerca de las 18:30. La chica, según la denuncia, se encontraba en la puerta de una iglesia evangélica junto con su novio, cuando dos agentes en un patrullero les pidieron que se identificaran.
La denunciante manifestó que los uniformados establecieron la existencia de un pedido de averiguación de paradero de la chica, activo desde 2013, por lo que la trasladaron a Comisaría 1ª de la mencionada ciudad bonaerense.
Nunca quedó claro para los familiares de la joven por qué la llevaron a la seccional. No había motivos para que ello ocurriera. Lo curioso, además, fue que al novio no se lo llevaron.
Tras su paso por la seccional, los policías decidieron llevar a la joven a su casa. Según la denuncia, en el trayecto los sospechosos detuvieron el móvil en un descampado de la zona. Uno de ellos quedó al volante, mientras que el otro cometió la violación. En la causa se estableció que la chica fue “sometida a vejaciones y forzamientos para finalizar el acto no consentido”.
La fiscal Padulo tuvo en cuenta el testimonio brindado por la joven a través de la cámara Gesell, el seguimiento satelital del patrullero y una rueda de reconocimiento en los que ambos fueron señalados como autores del ataque sexual. Los efectivos policiales, en principio, contaban con una correcta foja de servicios. Por lo que las autoridades policiales están sorprendidas por las evidentes pruebas que hay en su contra.