Neuquén > El único detenido estrechamente relacionado con el asesinato de Agüero fue interrogado ayer ante el juzgado de Instrucción 3 y su situación procesal sería complicada. El hecho por el que se lo investiga ocurrió el pasado jueves en el acceso a una precaria vivienda ubicada en la esquina de las calles Belgrano y Pichachen del barrio La Falda, de Rincón de los Sauces.
La causa es investigada por el juez Marcelo Muñoz y la fiscal de Graves Atentados contra las Personas, Sandra González Taboada.
Fuentes responsables informaron que el detenido fue identificado con el nombre de Manuel, de 39 años, a quien se lo conoce en la localidad petrolífera como “El Gomero”. Ayer trascendió que su situación procesal es complicada y que dos testigos que se presentaron en la Comisaría 35 habrían declarado sobre los hechos y sindicado al “Gomero” como el presunto autor del sanguinario asesinato.
Si bien para el juez y la fiscal los testimonios expresados ante las autoridades policiales son importantes, tienen valor incriminatorio una vez que los declarantes ratifican sus dichos ante el magistrado.
Las primeras investigaciones policiales permitieron ubicar y demorar a otros dos hombres que habrían estado en el lugar de los hechos, pero totalmente embriagados y tirados en un rincón de la casilla. Estos habrían sido desvinculados de la muerte violenta de Agüero, mientras se aguardan los resultados de las pericias que se realizan al arma utilizada en el asesinato.
El cuerpo de la víctima, que fue encontrado por efectivos de la Comisaría 35 que conduce el comisario Fabián Trobiano, presentaba una profunda herida en la nuca producto de un hachazo. Las gravísimas lesiones determinaron su muerte en forma inmediata.
El arma utilizada para cometer el crimen fue encontrada en una vivienda y luego secuestrada por los investigadores policiales, es examinada por peritos del Departamento Criminalística de la Policía provincial.
La pequeña pieza donde se registró el ataque contra Agüero era habitada en forma diaria por un grupo de personas para comer y consumir bebidas alcohólicas después de finalizar con sus actividades laborales (trabajos de albañilería, limpieza de jardines y búsqueda de plásticos, cartones y vidrios en el basural de la localidad).
Otro crimen
Precisamente en el mismo lugar donde se registró la muerte de Agüero, la noche del 2 de mayo de 2010 fue acuchillado en el tórax Delfín Nonato Pichún en una riña donde intervino un grupo de personas intoxicado con bebidas alcohólicas.
Pichún pudo llegar hasta su casa y permaneció con vida largas horas tendido sobre una cama y se negó a ser auxiliado por sus amigos, hasta que falleció.
Por el homicidio un hombre fue llevado a juicio oral y público. El fiscal de Cámara Vignaroli reclamó a los magistrados de la Cámara Criminal Dos una pena de ocho años de cumplimiento efectivo para el imputado, de 48 años, mientras que el defensor de Cámara Gustavo Vitale se pronunció por la absolución. Este último planteo fue, finalmente, el que consideraron los jueces.