Dos menores de edad ingresaron armados a robar un kiosco de Plottier ubicado sobre calle Buratovich 190, el viernes a la medianoche. Con lo que no contaron fue con que el dueño del kiosco se defendería con su propia arma 9 milímetros.
El hombre, que escuchó los gritos de su mujer cuando fue violentada por los delincuentes, acudió hasta el mostrador con su propia arma y se trenzó en un forcejeo con uno de ellos al que logró reducir, mientras que al otro le disparó en la rodilla.
El ladrón logró escapar en una moto hasta una vivienda del barrio Los Hornos, donde su propia madre lo llevó al hospital local.