El segundo jefe del Escuadrón 36 de Gendarmería Nacional de Esquel, Juan Pablo Escola, aseguró que no se detuvo ni se mató “a nadie” en el operativo que él encabezó el 1º de agosto en la comunidad mapuche Lof de Cushamen, en el noroeste de Chubut, donde fue visto por última vez Santiago Maldonado. “El 1º de agosto no detuvimos a nadie, no matamos a nadie, no estuvimos ni cerca de detener a alguien. Duermo tranquilo; actuamos correctamente”, aseguró Escola en diálogo con Clarín.
Afirmó que en ningún momento los gendarmes estuvieron “a menos de 40 metros” de la comunidad mapuche, que los agentes no llevaban “armas 9 milímetros” y que “ningún arma de guerra fue usada”. Agregó que “no estaban las condiciones para detener a uno de ellos”, al salir al cruce de testigos que aseguran que Maldonado fue apresado por gendarmes.