"Cuando vas a Argentina, siempre es una guerra. Es un enfrentamiento aparte, hay una gran rivalidad y siempre es difícil", explicó el seleccionador de la Verdeamarela, que arrancó el camino hacia la próxima Copa del Mundo con una derrota sin atenuantes ante Chile y un sencillo triunfo sobre Venezuela en condición de local.
El director técnico campeón mundial en 1994, quien todavía genera cierta resistencia en el público brasileño futbolero, analizó el partido: "Vamos a tener que pensar mucho el juego, sabiendo que cada jugada y cada balón es una decisión. Brasil tendrá que mantener la concentración y trabajar para no ser sorprendido".