Asesores, expertos en "big data" y creativos de televisión esperan tener vía libre para centrarse sin contemplaciones en la figura del magnate de los casinos. "Trump está a punto de dirigirse de cabeza a una sierra mecánica de mil millones de dólares", explicó la semana pasada Stuart Stevens, el asesor del candidato republicano de 2012, Mitt Romney. Para destrozar a Trump y conseguir fondos, Clinton ha empezado a dirigirse incluso a donantes republicanos, que como los militantes que quemaron su carnet en Facebook al conocer la victoria de Trump en las primarias, están horrorizados con el nuevo rumbo que ha tomado su partido. Según la web Politico, la campaña de Clinton está manteniendo discretos contactos con donantes del ex gobernador de Florida Jeb Bush para recordarles que ella representa sus valores mejor que Trump, algo que si bien podría no promover apoyos de manera abierta, mantendría a importantes figuras dentro del Partido Republicano lejos de Trump y sus acólitos.