El arresto de la criminal, identificada como Thessalonica Allen, se concretó el martes pasado, una semana después de que mató a su pareja, llamada Randy Allen, en Indiana, Estados Unidos.
De acuerdo a los informes policiales, la acusada discutió con el hombre y le disparó varias veces. Los hijos de ella, que son menores de 16 años, escucharon las detonaciones y al entrar a la habitación, encontraron a su mamá frente a su pareja agonizante. Ella les dijo que ignoraran las súplicas de Randy, quien pedía que llamaran al 911.
Al día siguiente, Thessalonica llegó a casa con un hacha, le cortó las piernas a la víctima y con ayuda de los chicos, metieron las partes cercenadas en una bolsa dentro del armario del dormitorio de la hija.
El crimen salió a la luz luego de que el ex novio de la asesina le dio aviso a la Policía. El hombre había acudido al departamento de ella ya que le dijo que Randy estaba golpeando a su hijo pero cuando llegó, le mostraron los restos. El muchacho se negó a ayudarla a meter el cuerpo en el auto, así que ella lo devolvió a su casa. Supuestamente, en el trayecto, la mujer arrojó un arma por la ventana.
Según el reporte, la mujer afirmó que le disparó a su esposo porque la había golpeado. Los niños, por su parte, contaron que Randy los había estado ayudando a buscar algo en la computadora cuando vio un sitio web que había estado visitando su madre, lo que desencadenó la discusión.
Las autoridades también informaron de dos papeles encontrados en la vivienda, que parecían ser una lista de macabras “tareas pendientes”, entre las cuales estaba: “golpearlo con un martillo y apuñalarlo” y “enrollar el cuerpo en sábanas y bolsas de plástico”. Thessalonica fue acusada de asesinato, abuso de un cadáver y contribuir a la delincuencia de un menor.