El convenio alcanzado por las potencias incluyó la compra varios submarinos de propulsión nuclear a Australia, lo que fue catalogado como “extremadamente irresponsable” por China al considerar que el trato menoscaba los esfuerzos internacionales para evitar la proliferación de armamento nuclear y es una amenaza para la estabilidad en la región indo-pacífica.
En tanto, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, explicó que AUKUS causo que se anule un macro contrato militar con Australia y catalogó la maniobra del país oceánico como “una puñalada por la espalda”. “No veo cómo podemos confiar en ellos”, agregó.
El primer ministro australiano Scott Morrison respondió a las críticas y sostuvo que todos los países “tienen derecho de tomar decisiones de defensa”.