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Pese a las últimas incorporaciones de servicios aéreos, el Aeropuerto de Neuquén está muy lejos de la actividad que supo tener antes de la pandemia, a la vez que el escenario inmediato de otra ola de contagios por Covid-19, sumado a las nuevas cepas del virus presente en países limítrofes, hacen que el panorama a futuro no sea nada optimista.
Hoy el Presidente Perón cuenta con 124 vuelos al mes, mientras que en febrero del año pasado (último mes antes de la pandemia) tenía 922.
Aerolíneas Argentinas es la que más servicios ofrece con una y hasta dos frecuencias diarias a Buenos Aires, que desde el 22 llegan al Aeroparque Jorge Newbery, cinco frecuencias semanales desde ese mismo Aeropuerto con Chapelco en San Martín de los Andes y la misma cantidad para cubrir desde Neuquén las rutas a Mendoza, Comodoro Rivadavia y Córdoba.
A su vez, JetsMart realiza una frecuencia diaria a Aeroparque en Buenos Aires, tres semanales a Salta y dos a Rosario. Flybondi, la otra aerolínea de bajo costo, iba a operar la ruta a Aeroparque el 19 de este mes pero recién comenzará a hacerlo en abril.
Complicaciones
“Estamos con poca demanda por el miedo que tiene la gente, con lo cual tenemos pocas frecuencias y los aviones vuelan con entre un 50 y un 60 por ciento de ocupación”, advirtió la ministra de Turismo de la provincia, Marisa Focarazzo.
“Fue determinante, además de todos los inconvenientes de la pandemia, que los vuelos tuvieran que ir a Ezeiza, dados los costos para llegar desde ahí al centro de Buenos Aires, además de la logística y los tiempos que se tardan. Todo eso limitó mucho la actividad aérea”, señaló.
Dentro de este panorama complejo, analizó que un aliciente será que a partir del 1 de abril Flybondi comenzará a volar a Buenos Aires a través de Aeroparque y que ahí la empresa “podría incrementar sus servicios”, que hoy los hace a Ezeiza con una sola frecuencia.
Por otra parte, Focarazzo dijo que la provincia implementará más controles en la llegada de pasajeros al aeropuerto neuquino, a partir del peligro que significa el ingreso de las nuevas cepas de COVID-19. “Vamos a ajustar los protocolos, tomando la temperatura a los pasajeros en el aeropuerto y a requerir información a las empresas para saber si una persona vino del exterior, más allá de los controles que se hacen en Ezeiza con los PCR y la cuarentena. Además, por supuesto, de apelar a la responsabilidad individual”, apuntó.
En este sentido, en la temporada de invierno no se recibirá visitantes extranjeros en los destinos cordilleranos a través del Aeropuerto de Chapelco. “En su momento pensamos en crear burbujas para brasileños y chilenos pero no va a ocurrir a partir de la situación que tienen estos países limítrofes. Sólo ingresará turismo nacional con los vuelos que lleguen desde Aeroparque”, aclaró la funcionaria.