Achim Steiner, director ejecutivo del Pnuma, destaca que "más de la mitad de las camas de establecimientos médicos del globo están ocupadas por pacientes que sufren enfermedades ligadas a la ingesta de agua emponzoñada".
"Para que se aprecie la magnitud del desastre, basta saber que hoy muere más gente como consecuencia de las aguas contaminadas que la que fallece por efecto de todas las formas de violencia, incluidas las guerras", añadió el funcionario.