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Las veredas en la ciudad representan un tema complejo. Por lo caótico en que se encuentran sobre aquellas calles con pendiente, lo que genera que sean de casi imposible transitabilidad para gente con movilidad reducida; por el mal estado en varios casos y, en otros, directamente por su ausencia.
A raíz de esta situación, la Municipalidad de Neuquén comenzó a diseñar un plan que no será de fácil resolución. Lo que se busca, al igual que existe con el asfaltado de calles, es que los frentistas se hagan cargo del costo, a través de un sistema conocido como registro de oposición. Es decir, se arma el plan de obra pública, se identifica a los frentistas y, si no hay objeciones por encima del 30 por ciento de ese padrón, se firma el convenio.
Esto ya se encuentra en proceso de ejecución para la construcción de veredas nuevas en la calle Zeballos entre Crouzeilles y Goya, con 1670 metros lineales. Y en otro tramo por Zeballos hasta Belgrano de 2130.
Después se seguirá en diferentes sectores de la ciudad que no cuenten con veredas. Lo que se analiza desde la Municipalidad es que esto será factible porque, al igual que ocurre con el asfalto, el vecino acuerda con la propuesta porque le trae una mejora a su propiedad.
El inconveniente se presentará con aquellas zonas donde se buscará un ordenamiento. Por ejemplo, en el centro hacia el alto de la ciudad.
Si bien existe una ordenanza (la 14000), que ya fue reglamentada, y que obliga a los frentistas, en el marco del plan de “consolidación de las veredas”, a la “eliminación de las barreras arquitectónicas”, la aplicación no será sencilla porque ese vecino ya tiene su vereda.
Por esta razón, desde la Secretaría de Infraestructura se hará un trabajo conjunto con las áreas de Ciudanía y Discapacidad, con el objetivo de elaborar un plan específico para estos casos, para luego ser puesto a consideración del Concejo Deliberante.
A su vez, desde el punto de vista de la ingeniería la cuestión tampoco resultará sencilla. Hay frentistas cuyas rampas de bajada de vehículos van más allá del límite que marca el cordón cuneta, veredas con escalones, acceso a casas rodeados de barandas, desniveles y un sin fin de cuestiones arquitectónicas que dificultan o, directamente, impiden la circulación peatonal.
Públicas
Donde sí avanzó la Municipalidad es en las veredas de dominio público, tantos en los paseos costeros, plazas, como en los nuevos ordenamientos viales de acceso y egreso de la ciudad.
Ya ejecutados existen en la actualidad 4000 metros lineales de veredas en distintos sectores como el parque de los dinosaurios, parque Confluencia, la plaza Novella – 1 de Mayo y el parque Jaime de Nevares. En el paseo costero sobre el río Limay los tramos entre Linares y Obrero Argentino, Solalique -balneario Valentina, y entre Los Cipreses y Gatica.
A su vez, se están haciendo más veredas en el paseo costero sobre el río Neuquén (3800 metros lineales), la avenida Huilén (2600 metros), y el ordenamiento vial, que contempla la eliminación de la rotonda de Pirkas a través de la conexión de las calles Salta y la diagonal 9 de Julio, con el nodo vial de ruta 7, que llevará 2123 metros de veredas.
Y en proceso de contratación está el parque del Oeste, con 520 metros lineales.