Neuquén > Un viejo eucalipto blanco sirvió para identificar el predio y con el paso de los años, no sólo el árbol es patrimonio del barrio, sino que el club tiene identidad en el populoso Limay.
Del eucalipto blanco que hoy le da nombre al flamante equipo de Lifune sólo se ven las ramas por arriba de uno de los paredones del predio de 100 metros por 170 que contiene las canchas, los vestuarios y para el aniversario de Neuquén es sede de la tradicional doma. Claro que a cambio el organizador puso el dinero para el cierre perimetral del terreno de juego.
“Euk” nació como Juventud Unida pero en la inscripción en Personerías Jurídicas en 1993, el reconocimiento oficial fue como Eucalipto Blanco.
Desde su creación, esta pequeña escuelita estuvo a cargo de los hermanos Carlos y Esteban Robles, a los que se fueron sumando incondicionales colaboradores como la comisión vecinal, padres y los comercios del barrio.
Eucalipto Blanco no sólo es fútbol. También hay chicos que practican handball y atletismo. La intención es que a través del deporte puedan encontrar un ámbito de contención social.