Neuquén > Anoche quedó inaugurada, en el Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén, la muestra de obras seleccionadas y galardonadas en el marco del VII Premio Nacional de Pintura del Banco Central de la República Argentina, entre las cuales se destaca una creación del gran Gyula Kosice, quien recientemente ha sido homenajeado con una sala exclusiva en el Centro Pompidou de París.
Esta es una colección que reúne a artistas pertenecientes a diversas generaciones y estilos, en lo que constituye, por un lado, el reconocimiento oficial del talento y del trabajo de nuestros creadores, pero también un aporte a la difusión y federalización del arte nacional, ya que con esta exhibición se inaugura la itinerancia de estas obras por museos y salas de arte del interior del país.Y en ese sentido, tanto para el MNBA Neuquén como para nuestra ciudad, es un privilegio ser la primera sede de las del interior del país en que esta muestra recala.
Hay en esta colección obras de Marcos López, Jorge Sarsale, Marcos Figueroa, Elena Nieves, Alejandro Argüelles, Valeria Maggi y María Crimella, expresiones del excelente arte que genera la Argentina, con la mira puesta en el resto del mundo.
Con este premio, nuevamente el Banco Central ha distinguido el talento de nuestros artistas, al tiempo que ha dado un paso más en la conformación del vasto patrimonio artístico nacional con la adquisición de nuevas obras de creadores argentinos.
Una labor que iniciara el Banco de la Nación Argentina a finales del siglo XIX, y a la que siguieran otras instituciones crediticias, estatales y privadas de nuestro país, las cuales han venido contribuyendo desde entonces, junto a otras entidades y organizaciones de nuestra sociedad.
Pero la obra que sin duda podemos decir que se erige como el ícono indiscutido de la muestra es "Gota de agua móvil azul y blanca", del gran Gyula Kosice.
Para este museo constituye una gran satisfacción contar con ella en esta muestra, por la admiración y el afecto que nos une a este enorme artista, innovador incansable y espíritu alerta, quien ha legado para nuestro museo y para Neuquén una de sus más bellas y significativas instalaciones urbanas que se erigirá, en un futuro, en el Parque Central de nuestra ciudad, en los exteriores del museo.
La obra, que resultó premiada en este certamen, representa la expresión clara del arte de Gyula: una permanente interacción con la luz, lo transparente y el agua, en un mensaje que desde hace décadas viene comunicando al mundo acerca de la necesidad de preservar esta hidrósfera en la que vivimos y que contiene la vida misma del planeta.
Kosice fue, junto a Carmelo Arden Quin, uno de los fundadores del Movimiento Madí, esa corriente multidisciplinaria que, desde la pintura y la escultura a la arquitectura, desde la música a la literatura, buscaba liberar el arte de las limitaciones que muchas veces le impone lo externo, a partir de tensar hasta el límite la creación y la invención del artista.
Fue el precursor del arte cinético y del arte concreto-invención y quien descubrió las posibilidades expresivas de los tubos de neón y el plexiglás, o del agua y la luz, mucho antes de que los minimalistas norteamericanos los descubrieran y usaran como soportes artísticos modernos.
Con el agua en particular, fue el primero en plasmar buena parte de su obra sobre este vital elemento, consciente de ser parte de una biósfera absolutamente líquida. (Oscar Smoljan, director del Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén)