Además, contó que el joven sería uno de los dos delincuentes que protagonizó el intento de robo y tiroteo con la Policía en octubre pasado en una joyería de calle Alcorta, entre San Luis y La Pampa. Esa causa fue caratulada como robo calificado en tentativa y ambos jóvenes recuperaron la libertad bajo palabra.
Pese a los distintos allanamientos que ordenó el fiscal Maximiliano Breide Obeid, la Policía no pudo dar con el acusado del
crimen ocurrido el sábado a la tarde en la calle 8 de Diciembre (casi 1º de enero) de
Gran Neuquén Norte.
María Sanz Martínez (49) atendía a diario el merendero de la iglesia del barrio, donde unos 200 chicos concurren a tomar la leche y comer un pedazo de pan con dulce.
Según los datos recogidos en el lugar, el joven que mató a María llegó en moto a la casa con la intención de amedrentar a los hijos de la mujer. Comenzó a disparar contra el frente de la vivienda, aprovechando que uno de los cuatro hijos de la mujer estaba parado en la puerta y en ese momento fue que María se asomó por el paredón y una de las balas dio en su cabeza.
Ella cayó muerta inmediatamente, en el patio delantero de la vivienda. Los propios vecinos de la mujer estuvieron muy cerca de atrapar al joven que disparó, pero se les escapó.