ver más

El baile, un beneficio de los pies a la cabeza

Escuchar música y mover el cuerpo mejoran la salud física y mental.

El baile es un puente entre el cuerpo y la mente y permite canalizar de manera saludable sentimientos y emociones reprimidos, así como potenciar la creatividad y la memoria. La danza, el ballet, los ritmos regionales y las diferentes categorías del baile presentan características específicas para la salud. Todos tienen ejercicios que producen un efecto fisiológico, además del componente artístico. Se alegra el cuerpo con beneficios cardiovasculares, metabólicos, músculo-esqueléticos, articulares, etc; se estimula el cerebro y el espíritu, entendiéndose por esto a todos los factores psicológicos.

Bailar en la niñez

Los más pequeños que practican danza o ballet en el colegio o en las escuelas especializadas al principio sienten el placer del movimiento y la socialización con otros niños. Pero cuando se va incrementando el nivel, los beneficios que se empiezan a destacar son el entrenamiento, que mejora la condición física, la coordinación, la elasticidad, la fuerza y el sentido musical.

También se estimula la creatividad con la variedad de ritmos y coreografías. Como los niños suelen empezar desde muy chicos hay que vigilar su salud a medida que se incrementa la exigencia de la práctica. Básicamente, un control anual para revisar la normalidad de su crecimiento y la adaptación a la actividad.

Además de las virtudes físicas, el baile tiene una alta influencia social, en especial en los chicos.

Bailar en la adolescencia

Cuando llega la adolescencia, una etapa muy difícil desde lo psicológico, el baile permite conectar con uno mismo para mejorar el control emocional, ya que se canalizan de una manera más saludable las emociones reprimidas, como la ira, la rabia, la ansiedad o la angustia. Se despiertan percepciones a través del movimiento y la música, lo que facilita la libre expresión de estas sensaciones, sentimientos y estados de ánimo de forma más natural y desinhibida. Esto permite que el adolescente potencie su actividad social y su vínculo con los pares. En definitiva, bailar proporciona la oportunidad de relacionarse con otras personas en un campo de proximidad y respeto.

Un muy buen remedio contra el envejecimiento

Los que desde chicos tienen la costumbre de bailar posiblemente lo sigan haciendo toda su vida. Pero para los que se arriman a la tercera edad y aún no probaron con mover el cuerpo al ritmo de la música, es bueno saber que hacerlo tiene grandes beneficios en algo clave en esa etapa de la vida: es uno de los mejores remedios contra el envejecimiento físico y mental. Los especialistas recomiendan los bailes de salón y, particularmente, asistir a clases, tener un profesor que marque el paso, porque esto tiene varias estimulaciones conjuntas, especialmente mover los pies y el cuerpo de forma controlada y ejercitar coreografías, lo que ayuda a ejercitar la memoria. Además, al trabajar en pareja, la persona debe mantener la atención de forma sostenida en lo suyo y en lo del otro, y esto es un desafío para la agilidad mental. Y un estímulo para el sistema nervioso central, situación que llevó a científicos a recomendarlo como parte del tratamiento de patologías tipo Parkinson: hay pacientes que aseguran que sus temblores suelen desaparecer al momento de bailar y que, además, se sienten más coordinados y equilibrado.

Te puede interesar