NEUQUÉN
Tras la polémica que generó la clausura del servicio de pediatría del hospital de Centenario, desde la Sociedad Argentina de Pediatría del Alto Valle aseguraron que se vive la misma situación de especialistas sobrecargados en el Bouquet Roldán y aclararon que el déficit de profesionales en el sistema público afecta a los sectores más vulnerables.
Patricio Insaurralde, presidente de la entidad, explicó que la renuncia de los trabajadores de Centenario se originó por la situación de estrés que sufrían al atender 15 camas de internación y las guardias con un escaso plantel de profesionales. “El problema es que ofrecen una cantidad de puestos que son insuficientes para la demanda”, detalló.
Según aclaró, el hospital Bouquet Roldán cuenta en pediatría con una situación similar a la de Centenario, con tres médicos a cargo de 12 camas de internación, por lo que el plantel decidió suspender las guardias los fines de semana.
“En la zona de la Confluencia hay 19 centros de atención periférica y ese número no ha aumentado en 25 años a pesar del incremento de la población”. Patricio Insaurralde Presidente Sociedad Argentina de Pediatría del Alto Valle
Señaló que la cantidad de pediatras en la provincia es suficiente en relación con la cantidad de habitantes. Sin embargo, estos especialistas escasean en el sistema público y eso afecta a los sectores más vulnerables, que dependen de los hospitales para recibir asistencia médica. “Es importante hacer atención ambulatoria preventiva para evitar futuros problemas en los niños”, dijo. Precisó que el sistema público no valora a los médicos que atienden hasta 30 niños por día para evitar que desarrollen complicaciones. “La falta de pediatras afecta a los sectores más desprotegidos, que son los que tampoco tienen acceso a una calefacción o alimentación adecuada”.
Aclaró que especialidades como clínica médica y pediatría son las menos elegidas en las universidades porque son las que peor se pagan.