Buenos Aires.- Una ráfaga de dos minutos le alcanzó a San Lorenzo para liquidar el partido ante Quilmes. Terminó ganando 3 a 0 y llegó a la punta del torneo, presionando a Boca para que hoy sume puntos.
Sin Néstor Ortigoza, Matías Caruzzo, Paulo Díaz ni Mathías Corujo en sus respectivas selecciones, Diego Aguirre armó el equipo que pudo y no el que quiso. El Ciclón fue ampliamente superior a los cerveceros, pero falló en numerosas ocasiones a la hora de definir. Recién a los 31 minutos del complemento, cuando comenzaba a crecer el malestar de la hinchada, pudo desahogarse y comenzar a gritar goles.
Ezequiel Cerutti primero, Ezequiel Ávila dos minutos más tarde y Nicolás Blandi sobre el cierre sellaron la victoria y le dieron un respiro al santo de Boedo, luego de semanas sin alegrías tras la mala performance en la Copa Libertadores y los partidos que no convencen en el torneo local.
“Estoy feliz. Aunque sea por algunas horas, me voy a dormir primero. Si no ganábamos hoy, no podíamos pensar en ser campeones; ahora sí”, resumió el técnico del Ciclón a los periodistas en el cierre del partido en el Nuevo Gasómetro.
21 meses pasaron del último 3 a 0 de San Lorenzo de local. Fue en 2015 contra Arsenal.
Sobre el final
Racing hizo todo para ganarlo y recién sobre el final pudo vencer a Godoy Cruz 2 a 1, con goles del Pulpo González y Gustavo Bou. Correa había puesto en ventaja al Tomba.
La Acadé hizo todo el desgaste y tuvo varias chances de gol, pero los mendocinos sorprendieron en un contragolpe y se pusieron en ventaja.
Los de Cocca sufrieron hasta el final para conseguir la merecida victoria.