Este tipo de colectivo se mueve a través de rieles que se sitúan entre sí a una distancia de dos carriles para coches: a una altura considerable se eleva el cuerpo del aparato -bajo el que tienen espacio para circular dos filas de vehículos- sostenido por dos paredes encajadas en los rieles.
El amplio espacio que queda bajo el cuerpo del autobús permite que los coches avancen bajo la máquina, o que el colectivo avance sobre ellos.
Según los datos técnicos reproducidos por la agencia EFE, este
transporte público tendría una capacidad de 1.200 personas por aparato y su construcción cuesta la quinta parte de un subte.
La firma desarrolladora aseguró que el tiempo de instalación es de un año y que se empezará a construir el primero a finales de este año en la ciudad de Qinhuangdao, en el noroeste del país asiático.