Chinchulines a la parrilla crocantes: la técnica infalible para ser el rey del asado
No te pierdas esta receta para hacer los chinchulines a la parrilla: quedan sabrosos y muy crocantes.
Al igual que el riñón o la molleja, el chinchulín es un clásico que conforma el menú de achuras en un típico asado argentino. Si se le dedica un tratamiento especial a la hora de cocinarlo, su sabor es delicioso. No te pierdas esta receta para hacer los chinchulines a la parrilla: quedan sabrosos y muy crocantes.
Las achuras como el chinchulín, o bien los embutidos -como el chorizo o la morcilla- le dan un toque especial al asado. Para elaborar un buen asado cada parrillero tiene su secreto inconfesable.
chinchulines
La receta infalible para cocinar chinchulines a la parrilla y queden bien crocantes
Para cocinar chinchulines a la parrilla y queden bien crocantes es preciso seguir esta simple guía paso a paso:
Dejar a los chinchulines marinar por lo menos una hora en la heladera con abundante jugo de limón, vinagre, sal gruesa y pimienta.
Cortarlos en ruedas, puesto que ello simplifica la cocción y resulta más simple darlos vuelta sin que los chinchulines se enreden en la parrilla.
Cocinarlos en parrilla de 20 a 30 minutos por lado a fuego medio. La parrilla debe estar a unos 25 centímetros, con un fuego medio para que no se arrebaten.
Mientras están sobre el fuego, debemos rociar a los chinchulines con jugo de limón o salmuera.
Para evitar salpicaduras al momento de manipular a los chinchulines, girarlos con una pinza en la parrilla. Esto también evita que se rompan.
Tips clave al comprar chinchulines y cómo conservarlos para evitar el mal sabor
Cuando vayamos a la carnicería o al supermercado a comprar los chinchulines, deberemos prestar atención a los siguientes aspectos:
El color de los chinchulines debe ser de un gris claro, puesto que cuando se oscurece significa que se está poniendo feo.
Recordar que, como el chinchulín es el intestino de la vaca y/o cordero, si el animal tuvo una mala digestión, en parte del intestino se ven manchas oscuras, lo que en el rubro definen como “está revuelto”. Esa parte no se debe comer.
La grasa debe ser bien blanca, nunca amarillenta.
Chinchulín trenzado.jpg
Es recomendable dejar a los chinchulines marinar por lo menos una hora en heladera, con abundante jugo de limón, vinagre, sal gruesa y pimienta.
Es aconsejable lavarlo primero y ponerlo a enfriar en un bol con agua, que se deberá cambiar a diario hasta que se consuman.
En el caso de llevarlos al freezer, los chinchulines se conservan hasta 6 meses en buen estado. Para descongelarlos, lo ideal es dejarlos en un bol con agua hasta que tenga la temperatura adecuada.
Hay parrilleros que prefieren lavarlos completamente, por fuera y por dentro, mientras que otros, por el contrario, aseguran que de esa manera se le quita sabor al chinchulín.
Si se desea desgrasar y tiernizar los chinchulines, hay que hervirlos en una olla con abundante agua con laurel, limón y granos de pimienta. Lo ideal será hervir por lo menos unos 45 minutos, así se logra un buen tiernizado y desgrasado.