Del pollo a la mostaza al clásico pollo a la cerveza: cinco recetas fáciles y rendidoras para salir de lo de siempre en la cocina diaria.
El pollo es uno de los ingredientes más presentes en la cocina cotidiana. Versátil y fácil de conseguir, aparece en miles de preparaciones y suele formar parte del menú semanal de muchas familias.
Sin embargo, muchas veces termina cocinándose siempre de la misma manera: al horno, a la parrilla o en alguna preparación rápida. La buena noticia es que con pocos ingredientes y algunas combinaciones simples se pueden lograr platos distintos y llenos de sabor.
A continuación, cinco recetas para tener en cuenta y darle una vuelta al clásico pollo de todos los días. Preparaciones fáciles, con ingredientes accesibles y perfectas para sumar variedad a la mesa.
Limpiar bien el pollo y secarlo con papel de cocina. Salpimentar tanto por dentro como por fuera.
En un bowl mezclar la manteca blanda con la mostaza hasta lograr una pasta uniforme. Con esa mezcla untar todo el pollo.
Colocar en una fuente previamente enmantecada y cocinar en horno moderado durante aproximadamente una hora, pintándolo cada tanto con la manteca para que la piel quede dorada y sabrosa.
Se puede acompañar con zanahorias glaseadas o alguna guarnición simple de verduras.
Deshuesar las patas muslos y aplastar la carne con una maza de cocina para que quede más fina.
Salpimentar, pasar cada pieza por huevo batido y luego por pan rallado.
Freír en aceite caliente hasta que las milanesas estén bien doradas de ambos lados. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
Son ideales para servir con puré de papas, ensaladas o incluso para armar un buen sándwich.
Rehogar la cebolla picada con manteca hasta que quede transparente.
En un bowl mezclar la cebolla con el choclo, el queso rallado, la miga de pan humedecida con un poco de leche y condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
Rellenar el pollo con esa preparación y cerrar con palillos. Colocarlo en una fuente de horno, untarlo con manteca mezclada con jugo de limón y cocinar a horno moderado durante aproximadamente una hora.
Antes de servir, retirar los palillos y acompañar con ensaladas frescas.
En una cacerola amplia calentar el aceite y dorar los trozos de pollo.
Agregar los champiñones y la cebolla picada y cocinar hasta que la cebolla esté tierna.
Incorporar el vino blanco, el caldo, el ajo y las hierbas. Condimentar con sal y pimienta.
Tapar y cocinar a fuego bajo durante unos 45 minutos. Luego sumar las chauchas y continuar la cocción unos 20 minutos más.
El resultado es un plato sabroso, aromático y perfecto para servir bien caliente.
Dorar las papas peladas y cortadas en trozos en parte de la manteca. Agregar las zanahorias y cocinar hasta que comiencen a dorarse. Reservar.
En una sartén profunda dorar la panceta y retirarla. En la misma grasa colocar manteca y aceite y dorar el pollo trozado junto con las cebollas.
Condimentar, sumar las hierbas y el ajo, y agregar la cerveza junto con la panceta frita.
Cocinar tapado a fuego suave durante una hora. Incorporar las papas y el resto de los ingredientes y continuar la cocción unos 20 minutos más antes de servir.