Cinco recetas para cocinar pollo de manera deliciosa, rendidora, accesible y divertida. Del pollo a la mostaza a la versión rellena. Manos a la obra
El pollo es una de las carnes más elegidas por las familias argentinas. Su precio suele ser más accesible que el de la carne vacuna, rinde para varias porciones y permite preparar desde platos rápidos hasta recetas más elaboradas.
Aunque muchas veces termina en la mesa siempre de la misma forma —al horno o a la plancha—, con pocos ingredientes se pueden lograr comidas diferentes, sabrosas y perfectas para renovar el menú semanal.
Si buscás nuevas ideas para cocinar, estas cinco recetas combinan practicidad, buen sabor y productos que se consiguen fácilmente.
Limpiar bien el pollo y secarlo con papel de cocina. Condimentarlo con sal y pimienta tanto por dentro como por fuera.
Mezclar la manteca a temperatura ambiente con la mostaza hasta obtener una crema homogénea. Cubrir toda la superficie del pollo con esa preparación y colocarlo en una fuente apenas enmantecada.
Llevar a horno moderado durante alrededor de una hora, pincelándolo cada tanto con los jugos de cocción para conseguir una piel bien dorada. Puede acompañarse con verduras asadas, puré o zanahorias glaseadas.
Retirar los huesos de las patas muslos y golpear suavemente la carne para emparejar su grosor.
Condimentar, pasar por huevo batido y luego por pan rallado, presionando bien para que el empanado quede adherido.
Freír en aceite caliente hasta que estén doradas de ambos lados. Escurrir sobre papel absorbente y servir con puré, ensalada o dentro de un buen sándwich.
Rehogar la cebolla picada en manteca hasta que quede transparente.
Mezclarla con el choclo, el queso rallado y la miga de pan previamente humedecida con leche. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
Rellenar el pollo con esta preparación, cerrar la abertura con palillos y acomodarlo en una fuente. Pintarlo con manteca mezclada con unas gotas de jugo de limón y cocinar a horno moderado durante aproximadamente una hora.
Antes de servir, retirar los palillos y acompañar con una ensalada fresca o papas al horno.
Calentar el aceite en una cacerola amplia y sellar los trozos de pollo hasta que tomen color.
Agregar la cebolla y los champiñones y cocinar unos minutos. Incorporar el vino blanco, el caldo, el ajo y las hierbas aromáticas.
Condimentar con sal y pimienta, tapar y cocinar a fuego bajo durante unos 45 minutos. Finalmente sumar las chauchas y continuar la cocción unos 20 minutos más.
Es un plato ideal para los días frescos, con una salsa aromática que combina muy bien con arroz blanco o papas.
Dorar las papas cortadas en trozos con una parte de la manteca y reservar.
En otra cacerola, cocinar la panceta hasta que quede crocante. Retirarla y, en la misma preparación, agregar el resto de la manteca y el aceite para sellar el pollo junto con las cebollas.
Incorporar el ajo, las hierbas, la cerveza y la panceta reservada. Cocinar tapado a fuego bajo durante una hora.
Agregar las papas y el resto de los ingredientes, dejando cocinar unos 20 minutos más hasta que la salsa tome cuerpo y el pollo quede bien tierno.
Es una receta ideal para compartir en familia y acompañar con pan para aprovechar toda la salsa.